viernes 29 de mayo de 2009

Las vibraciones y sus cuerpos

Este video me parecio interesante simplemente por las imagenes que muestran de las distintas manifestaciones de lo divino, mas no por lo que trata de mostrar indistintamente, espero que les guste :D

domingo 3 de mayo de 2009

El desenvolvimiento del Ser (El Falso Ego)















sábado 13 de diciembre de 2008

El Sentido de la Vida

El Sentido de la Vida
Pregunta: Vivimos, pero no sabemos por qué. Para muchísimos de nosotros, la vida parece no tener sentido alguno. ¿Puede usted decirnos cuál es el sentido y el objeto de nuestro vivir?

KRISHNAMURTI: Bueno, ¿por qué hacéis esa pregunta? ¿Por qué me pedís que os diga cuál es el sentido de la vida, el objeto de la vida? ¿Qué entendemos por vida? ¿Tiene la vida un sentido, un objeto? ¿Acaso el vivir no es en sí su propio objeto, su propio sentido? ¿Por qué queremos más?

¿Cómo estamos tan descontentos de nuestra vida, como ella es tan vacía, tan inarmónica, tan monótona� Hacer la misma cosa una y otra vez-, deseamos algo más, algo que esté más allá de lo que hacemos. Puesto que nuestra vida diaria es tan hueca, tan insípida, tan sin sentido, tan aburrida, tan intolerablemente estúpida, decimos que la vida debe tener un sentido más amplio; y es por eso que formulais esa pregunta.

No hay duda de que un hombre cuya vida es muy rica, un hombre que ve las cosas como son y está contento con lo que tiene, no está confuso; él tiene claridad, y por tanto, no pregunta cuál es el objeto de la vida. Para él, el hecho mismo de vivir es el comienzo y el fin.

Nuestra dificultad, pues, es que siendo vacía nuestra vida, deseamos hallarle un objeto y luchar por él. Tal objeto de la vida puede ser tan sólo idea, sin realidad alguna; y cuando el objeto de la vida es buscado por una mente estúpida, torpe, por un corazón vacío, ese objeto será también vacío.

Nuestro problema, por lo tanto, es cómo hacer nuestra vida rica, no de dinero y todo lo demás, sino interiormente rica, lo cual no es cosa secreta.

Cuando decís que el objeto de la vida es ser feliz, es encontrar a Dios, ese deseo de encontrar a Dios es por cierto una evasión de la vida, y vuestro Dios es simplemente una cosa conocida. Sólo podéis abriros camino hacia un objeto que conocéis; y si construís una escalera hacia eso que llamáis Dios, eso por cierto no es Dios. La realidad sólo puede comprenderse en el vivir, no en la evasión.

Cuando le buscáis un objeto a la vida, en realidad os escapáis y no comprendéis qué es la vida. La vida es relación, acción en la relación; y cuando no comprendo mis relaciones, o cuando la relación es confusa, busco un sentido más completo.

¿Por qué es tan vacía nuestra vida? ¿Por qué somos tan solitarios, tan frustrados? Porque jamás hemos mirado dentro de nosotros mismos y no nos hemos comprendido a nosotros mismos. Nunca admitimos que esta vida es todo lo que conocemos, y que por lo tanto debiera ser comprendida plena y completamente.

Preferimos huir de nosotros mismos, y es por eso que buscamos el objeto de la vida lejos de la vida de relación. Mas si empezamos a comprender la acción, -que es nuestra relación con la gente, con la propiedad, con las creencias e ideas-, entonces hallaremos que la relación trae por sí su propia recompensa.

No tenéis que buscar. Es como buscar el amor. ¿Podéis encontrar el amor buscándolo? El amor no puede ser cultivado. Sólo encontraréis el amor en la vida de relación, no fuera de ella; y es porque no tenemos amor que deseamos que la vida tenga un objeto. Cuando hay amor -que es su propia eternidad-, entonces no hay busca de Dios, porque el amor es Dios.

Es porque nuestra mente está llena de tecnicismos y supersticiosas musitaciones, que nuestra vida es tan vacía; y es por eso que buscamos un objeto más allá de nosotros mismos. Para encontrar el objeto de la vida, debemos pasar por la puerta de nosotros mismos; pero consciente o inconscientemente evitamos enfrentar las cosas como son en sí mismas, y de ese modo deseamos que Dios nos abra una puerta que esta más allá.

Esta pregunta sobre el objeto de la vida, la formula tan sólo aquel que no ama; y el amor sólo puede hallarse en la acción, que es relación.
...
“Nadie puede darles la liberación, tienen que encontrarla internamente, pero como yo la he encontrado quiero enseñarles el camino… El que ha alcanzado la liberación ha llegado a ser el Maestro, como yo mismo. Ella depende del poder de cada uno para penetrar dentro de la llama, para convertirse en la llama… Porque, estoy aquí, si me quieren llevar en el corazón, les daré la energía para alcanzarla… La liberación no es para los pocos, para los elegidos, para los selectos.” J.K. Año 1927.

viernes 21 de noviembre de 2008

Los avatares de Buda, Jesucristo y Mahona

LOS AVATARES DE BUDA, JESUCRISTO Y MAHOMA
Se entiende por avatar la encarnación terrenal de un Dios. Más estrictamente y teniendo en cuenta el origen sánscrito de la palabra, esta encarnación esta vinculada de modo esencial a un “descendimiento” en el sentido de que los dioses descienden de sus ámbitos celestiales a los terrenales para cumplir con alguna misión que ellos mismos se imponen o que les imponen dioses de categoría superior.
Dios Vishnú tiene atribuida por la religión hindú que lo venera, diez avatares. Aunque algunas interpretaciones elevan el número a más de veinte, siendo la más aceptada la de 10 descensos, de los cuales hasta la fecha se cumplieron nueve. Los tres últimos son los más conocidos en Occidente: Rama, Krishna y Buda. Es de hacer notar que los avatares de Vishnú en el Garuda Purana son los mencionados diez descensos, mientras que la lista de Bhagavata Purana contiene veintidós. Esta distinción tiene importancia porque en mayor número de avatares caben no sólo los descensos de los dioses sino también de los llamados avatares de personajes históricos, tocados por la divinidad para fundar religiones o llevar a cabo obras virtuosas en un mundo de hombres ruines en épocas concretas del devenir histórico. Buda, el Cristo y Mahoma, son tres personajes históricos que en la tradición hindú corresponderían a la categoría de iluminados y elegidos por la divinidad para transmitir mensajes sagrados.Igual interpretación se da en el Islam dado que para esta doctrina sagrada Moisés y Jesús al igual que Mahoma son iluminados por la divinidad sin alcanzar la categoría de dioses. En estos casos el descendimiento no es tal en términos cabales, salvo que se considere un descendimiento el de la iluminación divina en la medida que participa en la tarea del personaje histórico. En el sufismo se distingue con claridad la escritura de los iluminados por la divinidad (el Corán, los Evangelios, el Bhagavad Gita), y la Revelación a un iluminado por la intermediación de un ser celestial. Así, el arcángel Gabriel (Jibril en el Islam), reveló el libro sagrado a Mahoma, del mismo modo que el propio Jesús reveló su doctrina y el Espíritu Santo inspiró a los evangelistas para que redactaran lo que Jesús había revelado, ya que de los cuatro evangelistas canónicos, sólo Mateo y Juan conocieron y siguieron a Jesús. Así, pues, los dioses “revelan” y los iluminados “son inspirados”.

EL AVATAR DE BUDA
Comenzamos por Buda sin otra razón que por haber precedido históricamente a Jesús en unos 500 años. Para ubicarnos con precisión en el budismo es necesario recordar su contexto.Entre la enorme cantidad de religiones que se practican en el hinduismo, destacan tres de ellas, que son conocidas como Trimurti, que no es para nada el equivalente a la Trinidad cristiana. Este Trimurti es en realidad las tres formas de aparición de los dioses (Devas), que encierran en sí las mayores posibilidades de actividad divina, y son: Brahma, dios de la creación; Vishnú, dios de la conservación; Shiva, dios de la transformación porque destruye y reconstruye lo destruido. Aunque a todos los Devas se les atribuyen avatares, es los del dios Vishnú los que prevalecen por sobre toda otra divinidad hindú en orden a esta cuestión antropogónica. Sus avatares son los más conocidos y venerados por los hindúes. No se debe confundir lo hindú con lo indio. India es un país donde caben una gran cantidad de religiones, mientras que el hinduismo es el grupo inmenso de religiones que practican sólo los hindúes en su país, la India.Buda es el noveno avatar de Vishnú. No es un Dios; es un hombre incrustado en un momento concreto de la historia mas, es un hombre de características muy singulares y para nada corrientes. Como hombre, de él se puede decir que espiritualmente es un iluminado; por sus conocimientos, un sabio; por su vida, un santo y por la transmisión de su verdad, un maestro. Nació príncipe y como tal fue criado por su tía y su padre al morir su madre poco después del parto. Educado lejos del sufrimiento y rodeado de manifestaciones cotidianas de placer, poder y despreocupaciones, cuando entró en contacto con el sufrimiento de su pueblo y el verdadero rostro de la vida terrenal que su padre le privaba para mantenerlo impoluto, abandonó las comodidades de la vida palaciega e intentó varios caminos de redención personal por la entrega de su vida a la pobreza, humildad y hasta el hambre que le consumía las energías arrebatadas de su carne joven. Finalmente halló su destino y se entregó a la prédica y el ejemplo.En estos aspectos se puede decir que, salvo cuestiones de detalle, todos los iluminados de la historia del planeta han enseñado los mismos principios morales que se evidencian en un lugar común que consiste en hacer el bien y rechazar el mal. La cuestión radica en averiguar qué es el bien en cada una de las religiones lo que, bien visto, no parece ser algo que genere dificultad porque el bien desde un punto de vista absoluto no puede ser otra cosa que seguir sin condiciones las instrucciones que componen el desarrollo de la moral de cada religión, lo que jamás induce al daño o a la maldad. Dejando de lado los dogmas y los rituales, los principios morales constituyen lo esencial de cada religión.Se podría decir que la vida moral de Buda no difiere de la de Jesucristo, como tampoco el modo en el que se debe plantar cara a las tentaciones del Mal (llámese demonio o simplemente el Mal). Existe, sin embargo, una diferencia notoria entre lo predicado por Buda y por Jesús.Para Buda, el recto camino prepara al hombre a la experiencia de sucesivas reencarnaciones cada vez más elevadas, colmando la sed de Dios que ansía el alma humana retrayéndola para Sí. Una vida inclinada al mal, condena a su alma a una reencarnación de cualidades inferiores e incluso, en animales de gradación distinta según haya sido el modo de imperfección de esa vida. Así, no solamente se puede reencarnar en un hombre de cualidades menores (casta social inferior), sino en animales, llegando hasta la más humillante reencarnación: en un gusano, por ejemplo.Las almas puras, aquellas que luego de muchas reencarnaciones ya no pueden aspirar a más, logran acceder al Nirvana, un estado superior donde el alma pura o purificada por las sucesivas reencarnaciones, se aleja de toda agitación, que es lo que significa Nirvana. Sin ansias terrenales, sin ambiciones ni ataduras, el alma pura obtiene la fuerza natural para ascender a tales estados superiores que no es otra cosa que la fusión con el Absoluto. La base del budismo desde el punto de vista de la salvación consiste en una peregrinación del alma que transmigra de un cuerpo a otro después de cada muerte, hasta que llega un momento en que esa alma está ya en condiciones de acceder al Nirvana.La salvación del alma en el budismo se basa en la teoría de la reencarnación, que a diferencia de lo que se cree en Occidente, no está admitida por el hinduismo, salvo pequeños grupos religiosos que son considerados como heterodoxos y carecen del respaldo mayoritario del pueblo que profesa alguna de las religiones hindúes. Los expertos hinduistas así lo afirman con toda claridad. Ésta es una cuestión en la que no queremos insistir pues lo tenemos explicado en un estudio anterior “Lo que se va y lo que regresa después de la muerte” en Revista Hermética, nº 34, marzo de 2007. Allí recordamos las razones fundamentales por las que resulta intelectualmente un absurdo el sostener la teoría de la reencarnación porque lo que constituye el “atman” de cada ser humano, lo que se podría identificar con la expresión “la personalidad” de cada cual, es propia e intransferible de cada ser humano y por ello, del todo imposible que se introduzca después de la muerte de los componentes terrenales de otro cuerpo y otra psique, para que esa alma siga peregrinando de uno a otro ser. Si no hay dos seres humanos idénticos en la creación, ¿cómo se puede pensar que el alma de cada uno de tales entes pueda ocupar un sitio distinto de lo que fuera su existencia terrenal?Esta teoría, lo que viene a enseñar es que lo que cuenta no es la persona sino su componente intangible (el alma), que no le pertenece porque su destino es viajar de cuerpo en cuerpo hasta lograr las cualidades precisas para acceder al Nirvana. El ser humano, histórico y terrenal carece de toda importancia en el budismo, por constituir una herramienta de las almas que peregrinan constantemente en busca de su destino final y que hasta que acceden al Nirvana, a nadie pertenece en realidad.Tampoco es admisible la reencarnación porque supone que un ser informado como es el alma, tras la muerte asciende a estados superiores del Ser para luego descender al introducirse en otro cuerpo que acaba de nacer o en el preciso instante del nacimiento, que al fin de cuentas es lo mismo. En este sentido, lo espiritual en ascenso no puede descender. El movimiento es inverso: lo que está debajo puede ascender a un estado superior según las circunstancias mas, descender de lo superior a lo inferior es un absurdo que contraría las reglas de la sabiduría trascendental, salvo al caso de los avatares de los Devas (dioses). Y por ello mismo, la reencarnación en animales es un despropósito que violenta las normas racionales de la naturaleza. En fin, este es un asunto que ya está debidamente aclarado desde siempre por los expertos en hinduismo y no dedicaremos más tiempo en ello. Esto no quiere decir que al margen de las reprobaciones que el rigor del intelecto pueda hacer a esta teoría absurda de la reencarnación, no respetemos las creencias de quienes se afirman en ella para enderezar sus vidas y orientarlas por la senda del bien propio y el social basado en la caridad, la comprensión y la solidaridad. Lo que hicimos no llevaba otro propósito que dejar atrás algunos de los mitos occidentales de tradiciones orientales, creados a consecuencia de una deficiente información.Lo que debe saberse en Occidente es que el budismo es una más de las tantas religiones insertas en la noción de hinduismo y que curiosamente, tiene más seguidores en Occidente que en Oriente. Según parece, basa toda su atracción en el encantamiento que produce la teoría de la reencarnación. Es una religión nacida en Lumbini, una región de Nepal lindante con la India y actualmente practicada en la isla de Java, Tailandia, Laos y Camboya y grupúsculos en otros países asiáticos, con escasa propagación en la India.Se diferencia del cristianismo porque éste se sustenta en la resurrección que, según veremos más adelante, se fundamenta en principios para nada similares a la reencarnación.La otra diferencia viene dada por el destino final de las almas. El acceso al Nirvana es la fusión del alma humana con el Absoluto en la Eternidad, mientras que para los cristianos, morir en estado de gracia equivale a sobrevolar el infierno y el purgatorio para lograr una estancia provisional del alma en el cielo donde habita Dios-Padre, Dios-Hijo y Dios-Espíritu Santo, con la debida aclaración que tras la muerte, conforme al budismo, el alma humana que pasó por varios cuerpos humanos y desarrolló varias vidas, no recibe premio o castigo porque el premio o castigo lo recibe tras cada una de las muertes que padece esa alma, de suerte que una vez concluida la peregrinación, el ascenso al Nirvana como premio mayor no lo recibe el ser humano sino cada alma migratoria, sin ostentar ninguna clase de individualización, porque la personalidad de cada ser humano que contribuyó a la perfección de cada alma, no asciende al Absoluto. El ser individual, según ya lo apuntamos en líneas anteriores, no cuenta para el budismo, salvo para ser utilizado como instrumento del perfeccionamiento de las almas que buscan con afán su celestial destino final.En el cristianismo, es precisamente el alma quien obtiene premio o castigo y accede al Cielo con su personalidad que le es propia e intransferible, o al purgatorio o al infierno, según haya sido la manera de transitar por los espinosos caminos de la vida terrenal.

EL AVATAR DE JESUCRISTO
El nacimiento de Jesús en su condición de Hijo de Dios-Padre se produce a causa de una concepción de mujer virgen con la voluntad divina, similar al caso de Buda, cuya madre concibió de una divinidad, no obstante algunas versiones míticas que aseguran que concibió de un elefante blanco con seis colmillos lo que, sin duda, se trata de un simbolismo que los intérpretes exotéricos, otorgando a cada palabra de un texto sagrado un único significado semántico, obvian la interpretación esotérica que rastrea la verdad en las profundidades del símbolo. En cualquier caso, ante episodios al margen de las leyes de la naturaleza sólo cabe, en principio, optar entre la evidencia de milagros en tanto que hechos extraordinarios o la presencia de mensajes sagrados que deben ser desvelados haciendo un buen uso del método más adecuado para descifrar el mensaje simbólico del texto.El descendimiento de Jesús es para la concepción hindú un avatar de grado segundo; es decir, la de un iluminado. Para el cristianismo, obviamente, de lo que se trata es de un descendimiento de primer grado o sea, la de un Dios. Ello lleva la consecuencia de que Buda, una vez que a los ochenta años muere, debe ser enterrado como todo mortal, mientras que Jesús, siguiendo con la tradición bíblica del pueblo judío, una vez muerto es depositado en una cueva cerrada para que descienda a los infiernos y al tercer día resucite de entre los muertos según el judaísmo, creencia que adopta para sí la doctrina cristiana, según constaba en el Credo, antes de ser modificado. En el judaísmo, en el estado póstumo se abandona para siempre el mundo de los vivos y el espíritu se deja llevar por el barquero que rema sobre las aguas procelosas de la muerte hacia su destino final.La resurrección de Jesús constituye una sustancial renovación de los dogmas hebreos ya que posibilita al final de los tiempos que el alma inmortal que aguarda en el infierno, en el purgatorio o en el cielo, afronte el juicio final tras el que recuperará su cuerpo uniendo todos los componentes del ser humano que un día fue un ente terrenal. Esta promesa que se hizo realidad en Jesús y poco tiempo después a los ojos de sus discípulos, es la ilusión que siembra el cristianismo en todos sus feligreses, quienes mantienen la fe en una muerte que no acaba con todo sino que abre las puertas a una esperanza de vida eterna en el Paraíso; esa Jerusalén Celeste, prometida en los textos sagrados y de la que hablaba el profeta Ezequiel para los judíos, y el evangelista Juan para los cristianos. No es éste el momento apropiado para explicar el significado de la resurrección de Jesús en cuerpo y alma o, dicho de otro modo, el significado de ese simbolismo que es en realidad más esplendoroso que lo que explican las palabras descarnadas del texto sagrado. Pues, habría que preguntar: ¿por qué razón Jesús resucita y asciende a los cielos en cuerpo y alma, cuando a los mortales se les asegura que esa comunión de todos los componentes de una persona se llevará a cabo el día del juicio final? Tal vez consista esa respuesta en lo auténticamente esencial del dogma cristiano.La resurrección es una teoría que ofrece menos resistencia al entendimiento recto que la reencarnación, porque mantiene sin reservas la identidad de cada ser humano a través de la perdurabilidad del alma que espera la resurrección del que fue su cuerpo. Porque lo que resucita no es el alma que es inmortal y por lo tanto indestructible, sino que es el cuerpo corrompible el que es premiado con la resurrección a la hora del advenimiento del Paráclito. A diferencia de la reencarnación, la resurrección se aleja del absurdo de un alma peregrina que retorna desde los estados superiores del ser a los estados inferiores, con la misión cosmogónica de completar su perfeccionamiento que la conduzca rectamente al Nirvarna.Otro aspecto a destacar es que la resurrección no rebaja las cualidades del alma haciéndola retornar de los estados superiores a los inferiores del ser, porque es una entidad espiritual que se mantiene aquietada en la indiferenciación, a la espera de ese juicio final que la situará definitivamente en su destino eterno que es el Paraíso para las que merecen premio o la condenación eterna para las almas depravadas. No hay, pues, contradicción alguna en las notas esenciales de la teoría de la resurrección, desde el punto de vista de las exigencias metafísicas.Finalmente, la misión de Buda no fue la de salvar almas, porque en el budismo esa es una tarea propiamente personal; de ahí que la tarea del Buda Gautama (en sánscrito) o Gotama (en pali), fue y sigue siendo la de encender en las almas de los hombres la necesidad de buscar por medio de la meditación una aproximación al Absoluto, dando consejos e instrucciones de cómo hacerlo. Cada cual ha de tratar, dentro de sus posibilidades espirituales y devoción, el logro del dominio de la filosofía del despertar, que es la consecución en plena vida, de la fusión del alma con el Absoluto para ser Uno con Él. Logrado este propósito, ese ser humano recorre a su muerte el sendero del humo hacia los ámbitos celestiales, penetrando al Nirvana, carente su alma de agitaciones y deseos mundanales. La misión de Jesucristo fue otra muy distinta, pues consistió en redimir a los pecadores predicando una moral que les posibilite entrar al reino de los cielos. Sólo un Dios puede tanto, lo que a Buda le estaba vedado por su sola condición de iluminado.A fin de cuentas, ambas religiones tienen en común ese estado de fusión del alma de los mortales con el Absoluto o Dios. En la metafísica hindú no es extraño hallar esta aseveración. Tampoco en el cristianismo, aunque en menor medida. San Pablo, verdadero creador de la doctrina sagrada llamada cristianismo, explica en Corintios I, 6, 17 que quien está unido con el Señor, es con Él un mismo espíritu.Debemos aclarar que la metafísica hindú, que impregna a todas las religiones del hinduismo incluyendo a la heterodoxia budista, está asentada en el movimiento cíclico de los tiempos históricos, lo que no cabe en una doctrina como el cristianismo (tampoco en el judaísmo y el islamismo) que al basar la salvación de las almas en la redención y someterlas a un juicio final, el tiempo histórico ha de tener un principio (la creación) y una conclusión (el juicio final) con el advenimiento del Paráclito, de lo que resulta que en estas doctrinas sagradas el tiempo histórico no es cíclico sino lineal.

EL AVATAR DE MAHOMA
El profeta Mahoma fue un iluminado por la divinidad para recibir por mediación del arcángel Jabril la palabra sagrada recogida en un solo texto con el nombre de Corán. Su misión, no obstante, no concluyó con este importante episodio pues para consolidar la fe islámica fue preciso combatir con la palabra y la cimitarra contra los infieles.A propósito de ello, conviene recordar algo que los que están fuera del Islam e incluso algunos islamistas por necesidades políticas suelen encubrir y es que el Profeta dijo un día al regresar de un batalla contra los infieles: “Volvemos de la pequeña Guerra Santa a la Gran Guerra Santa”. Y cuando le preguntaron cuál es la Gran Guerra Santa, respondió: “La guerra contra el alma”. La guerra contra los infieles no es más que episodios bélicos necesarios, cubiertos de virtud por la condición previa de ser provocados por el infiel; sólo en ese caso debe el musulmán responder a la violencia con violencia, y como es una cuestión de hecho, son los imanes, ayatolahs y mulás quienes están encargados de determinar cuándo se ha producido una provocación, lo que convierte a la explicación del Profeta en una serie constante de confusiones. Lo que resulta inalterable es que la Jihad islámica es pequeña si se trata de combatir al infiel, y es la Gran Jihad cuando se combate el alma, es decir, la guerra interna que se produce en el alma de todo musulmán combatiendo contra los elementos no musulmanes que pueden aparecer en su corazón turbando las esencias de la sumisión a Allah.También es debido a Mahoma el consagrar de modo incontrastable la cabeza del Islam en la persona de Ismael, primogénito del Patriarca Abraham y su esclava egipia de nombre Agar. Nacido trece años más tarde el hijo legítimo de Abraham y Sarah, a quien llamaron Isaac, a instancias de Sarah que temía por el futuro de su hijo y la sucesión, logró que Abraham desterrara a Agar y a su hijo Ismael, quienes vagaron por el desierto siendo finalmente asistidos por la gracia de Dios, quien prometió a Ismael lo mismo que a Isaac; esto es, que su simiente se propagaría tanto como los granos de arena del desierto, forjando una gran nación (Génesis, 21, 8-21). Isaac es por lo tanto, la fuente del judaísmo, mientras que Ismael lo es del islamismo. Lo que no podrán esconder jamás es que los unos y los otros son miembros de una misma raza, la semita y sus rasgos en líneas generales son semejantes: piel oscura sensiblemente aceitunada, ojos oscuros y vivaces, pelo ensortijado y renegrido, no muy altos y circuncidados, dado que Ismael fue bautizado con los cánones judíos a los trece años, cuando se forjó la nueva alianza entre el pueblo judío en la persona de Abraham, y El Innombrable.Mahoma como Profeta que fue, murió como mueren todos los seres terrenales y fue enterrado, no sin antes dejar descendencia, que terminó encarada contra sí misma al punto de producir un cisma insoluble dando paso a dos grades corrientes: la de los suníes (dominada por las jerarquías sacerdotales) y la de los chiíes, seguidores de Alí, el yerno de Mahoma. Como es de rigor, con el tiempo surgieron divisiones y subdivisiones, aunque ninguna tan importante como las dos primeras.El avatar de Mahoma ha servido para reunir en su seno a una inmensa mayoría de desprotegidos de la Tierra. Con excepción de sus líderes religiosos y políticos que se adueñaron de las materias primas de la tierra que pisan, el pueblo auténticamente musulmán sigue sumido en la pobreza y con un fervor religioso cada día mayor.Tiene el Islam el privilegio de ser la religión basada en la última Revelación divina a través de Jabril, el intérprete del pensamiento de Allah, quien tradujo la Revelación al “lenguaje de los pájaros”, llamado también “lenguaje celestial”. Así surgió el Corán, libro sagrado donde los haya, que habiendo sido revelado después de la Torah judía y el Evangelio cristiano (los cuatro son en realidad uno solo), se ha servido de esas dos revelaciones anteriores para unificar la palabra de Dios Uno, en el contexto de una Única Sabiduría, lo que el libro sagrado del Islam lo explica con bellísimas palabras: “Hemos dado a cada cual una ley y una norma. Si Dios hubiese querido habría hecho de vosotros una sola comunidad. Pero, ha querido probaros con el don que os ha hecho. Intentad superaros unos a otros en buenas acciones. Para todos el retorno será hacia Dios. Él os aclarará entonces, la causa de vuestras divergencias” (Corán V, .El Islam como el cristianismo se afirman en la resurrección; unos hablan de los jardines de Allah y otros del Paraíso celestial (la Jerusalén Celeste). Como quiera que se trata prácticamente de lo mismo, se apartan de la tradición hindú rechazando toda idea de colectivismo para consagrar la fuerza cosmogónica de cada ente superior de la creación; esto es, el hombre, en el que el alma es un leve rostro de la Eternidad, que se evidencia con el dogma de la reunión de lo terrenal con lo celestial, de lo histórico con lo inmortal y, en palabras académicas, de lo físico con lo metafísico.El arcángel Jabril le dicta a Mahoma el Corán, y puede recibir estas palabras porque es un iluminado que conoce el lenguaje de los pájaros. Debe luchar contra los infieles en defensa de esta doctrina sagrada. Jesucristo revela con su voz su doctrina, y es puesta a conocimiento de toda la gente mediante los inspirados evangelistas. Jesús no libra batalla como Mahoma; su “batalla” es desafiar a Roma y al Sanedrín para terminar crucificado. Buda, muy al estilo hindú, pregona el bien y enseña como iluminado que es, la doctrina íntima del despertar, para salvación de las almas reencarnables.

viernes 14 de noviembre de 2008

San Francisco de Asis


Nacimiento (enero-febrero 1182)
Francisco nació en Asís, ciudad umbra del centro de Italia, en ausencia del padre, Pedro de Bernardone, rico importador de tejidos franceses de calidad, que luego vendía en los mercados de la región. Su madre, madonna Pica, lo bautizó con el nombre de Juan, pero su padre, al volver, empezó a llamarlo "Francesco" (francés). El mísmo día de su nacimiento un peregrino llamó a la puerta de
su casa y recibió de Pica una generosa limosna. Entonces él, agradecido, bendijo al pequeño, anunciando que sería uno de los hombres más buenos del mundo.
Educación y carácter (1196-1198)
El niño recibió de su madre una buena educación. Fue a la escuela de su parroquia, San Jorge, y a los 14 años empezó a trabajar en
la tienda del padre, demostrando ser un hábil comerciante. El estudio grafológico de su escritura nos revela a un hombre con alma de artista, creativo, voluntarioso, altruista al máximo y con tendencia a imponerse sobre los demás. Los biógrafos lo describen como un joven alegre y expansivo por naturaleza, con talla de líder entre los amigos. Tenía buenos sentimientos y, más que generoso, era derrochador, y muy vanidoso. Le gustaban las canciones de moda y vestir a la última. Él mismo se diseñaba la ropa. La madre, recordando tal vez las palabras del peregrino, salía al paso de los comentarios de las vecinas diciendo: "algún día lo veréis hijo de Dios". Un hombre muy simple de Asís, que al parecer presenció también la escena del peregrino-, a veces extendía la capa a su paso, anunciándole gloria y proezas.

Prisión y enfermedad de un joven soñador (1198-1204)
Asís, perteneciente desde hacía siglos al ducado longobardo de Espoleto, en 1198 pasó a depender del papa Inocencio III, ocasión que los asisanos aprovecharon para proclamar un régimen autónomo, el Comune o Comunidad, destruyendo la fortaleza de la Roca, símbolo del poder imperial, y las casas-torres de los señores feudales, y reconstruyendo de prisa las murallas de la ciudad.

Los nobles que no aceptaron el nuevo régimen tuvieron que emigrar a la cercana Perusa, secular enemiga de Asís. Entre ellos iba la familia de Clara de Favarone, que tenía apenas 8 años, mientras Francisco, con 19, se alistaba en el ejército asisano para defender los límites entre ambas ciudades. En noviembre de 1201 el ejército asisano fue derrotado en Ponte San Giovanni, junto a Collestrada, y Francisco permaneció un año prisionero en Perusa, antes de que un acuerdo de paz le permitiera regresar a su casa. Mas no por eso se desanimaba. A los compañeros de prisión, que le reprochaban su incurable optimismo, les replicaba: "Algún día me veréis honrados por el mundo entero".

Al volver de Perusa cayó gravemente enfermo. Cuando pudo levantarse y dar los primeros pasos con ayuda de un bastón, se asomó con ansia a contemplar la inmensa llanura asisana, pero notó con asombro que las cosas ya no eran como antes. Estaba madurando.

El sueño de las armas y la voz de Espoleto (verano, 1205)
El 15 de junio moria en Salerno el conde Juan de Brienne, luchando por los intereses del Papa y del pequeño emperador Federico II, que su padre Enrique VI había encomendado al pontífice antes de morir. Su lugar fue ocupado por el conde de Lecce Gentil de la Paleara, que combatía en Puglia. Éste buscó enseguida refuerzos en el valle de Espoleto, y un noble de Asís quiso responder con un pequeño contingente, al que Francisco quería agregarse. Convencido de que llegaría a ser un gran príncipe, estaba dispuesto a todo.

Una noche soñó con un palacio lleno de riquezas, armas y trofeos de guerra y una bella esposa. Una voz le decía que todo sería suyo y de su ejército, si luchaba bajo el estandarte de la cruz. Tomándolo como un presagio, contrató un escudero y se encaminó hacia la Puglia, mas, al llegar a Espoleto, la voz le salió al paso de nuevo: "¿A dónde vas, Francisco?", le decía; y él, comprendiendo por fin quién era el que le hablaba, respondió: ¿Señor, qué quieres que haga?". La respuesta fue: "Vuelve a Asís, porque el sueño tienes que interpretarlo de otro modo. Yo te diré lo que tienes que hacer".

Una dulzura interior (verano-otoño, 1205)
Francisco ya no era el mismo. Seguía haciendo vida normal, pero algo lo atraía interiormente. Un día sus amigos lo nombraron, "jefe de cuadrilla". Según costumbre debía pagarles un banquete. Lo nombraban a él casi siempre, porque sabían que no reparaba en gastos. Pero esa noche, cuando, comidos y bebidos, recorrían cantando las calles y plazas de la ciudad, algo lo dejó absorto y clavado en el sitio. Los compañeros. se asustaron al verlo tan inmóvil. Cuando volvió en sí, alguno dijo, bromeando: "¿En qué pensabas Francisco? ¿En casarte?"; a lo que él replicó, con tono misterioso: "Sí, con la mujer más hermosa que os podáis imaginar". Arrebatos de este tipo se le repetirán en más ocasiones.

Interés por los pobres (verano-otoño, 1205)
Francisco, siempre generoso con los pobres, ahora lo era mucho más. Un día despidió de la tienda a un mendigo con malos modos, pero enseguida se dijo: "Si te hubiese pedido algo en nombre de un gran señor se lo habrías dado. ¡Cuánto más deberías darle, si te lo pidió en el nombre del Señor de señores!" Y se comprometió a no negar nunca más una limosna a quien se la pidiera por el amor de Dios. Si no llevaba dinero, les daba el cinto, la gorra o la camisa. En casa, a la hora de comer, cortaba más pan del necesario, con la esperanza de que algún pobre llamara a la puerta para darle un trozo. La madre lo observaba y meditaba en silencio ese cambio tan repentino, sabiendo que antes sólo vivía pendiente de que los amigos vinieran a buscarlo, para irse con ellos. Y no eran sólo los pobres, también le atraía la pobreza. En cierta ocasión peregrinó a Roma y, después de echar una generosa limosna en el cepillo del altar de San Pedro, cambió sus ropas por las de un pordiosero y se puso pedir en francés -que no lo dominaba bien- tal vez para pasar inadvertido.

Busca lugares solitarios para orar (verano-otoño, 1205)
En sus ratos libres se retiraba a orar en lugares solitarios. A veces iba a una cueva o "cripta" que, según la tradición, estaba en las inmediaciones de la iglesia de Santa María la Mayor o del Obispado, no lejos de su casa. Al amigo que lo acompañaba le explicaba, con mucho misterio, que había descubierto un tesoro, en alusión, sin duda, al tesoro escondido del reino por el cual, según la parábola de Jesús, un rico comerciante es capaz de venderlo todo. Allí, en lo secreto, oraba con ansia, pidiendo al Señor le revelase su voluntad, pero también tuvo que hacer frente a sus propios miedos, ya que temía que por ese camino podría terminar igual que una pobre paisana suya, horriblemente deforme. Sería lo peor que podría ocurrirle a un joven como él, sensible, delicado, cuidadoso de su imagen y amante de todo lo bello.

Encuentro con el leproso (otoño, 1205)
Lo que más le repugnaba a Francisco era ver leprosos. No los soportaba ni de lejos; pero un día le reveló el Señor que, si quería conocer su voluntad, tenía que cambiar, hasta el punto que lo amargo se le volviera dulce y lo dulce amargo. Al día siguiente se le cruzó un leproso en el camino, y quiso hacer la prueba: bajó del caballo, le besó la mano y le dio una limosna. Tuvo que hacer un terrible esfuerzo, mas luego experimentó tal dulzura, que desde entonces empezó a frecuentar la leprosería, para dar limosna a los enfermos y curar sus llagas purulentas.

San Damián: "Repara mi Iglesia" (noviembre-diciembre, 1205)
Un día salió a dar un paseo y entró a rezar en la vieja iglesia de San Damián, fuera de Asís. Y, mientras rezaba delante del Crucifijo puesto sobre el altar, tuvo una visión de Cristo crucificado que le traspasó el corazón, hasta el punto de que ya no podía traer a la memoria la pasión del Señor sin que se le saltaran las lágrimas. Y sintió que el Señor le decía: "Francisco, repara mi iglesia; ¿no ves que se hunde?".

El Señor se refería a la Iglesia de los creyentes, amenazada, como siempre, por mil peligros, mas él entendió que se refería a San Damián y, como era rico, pensó que era cuestión de dinero. Se fue a la tienda de su padre, cargó el caballo con las mejores telas y se fue a venderlas al mercado de Foliño. Al regreso entregó el dinero a messer Pedro, el cura de San Damián, más éste no quiso aceptar, temiendo que fuese una burla, y por miedo a sus padres. Entonces Francisco decidió quedarse allí, y reparar él personalmente la iglesia y ayudar a los pobres, según sus planes.

Renuncia a todos sus bienes (invierno, 1205-1206)
La brusca reacción de Pietro Bernardoni al saber lo ocurrido obligó al hijo a permanecer escondido más de un mes en un sótano, atendido en secreto por alguien de su casa. Allí lloraba y rezaba, pidiendo al Señor verse libre de las iras del padre; hasta que, un día, experimentó tal dulzura, que no dudó en salir a la luz y exponerse a las burlas de sus paisanos, que lo tomaban por loco, y a la violenta furia del padre, que lo encerró sin contemplaciones en un cuarto oscuro de su casa. Pero la madre, viendo que nada podía hacer entrar en razón a Francisco, aprovechó una de las ausencias del marido para dejarlo libre. Cuando el padre regresó, viendo que no sólo se mantenía en su propósito, sino que además le hacía frente, lo denunció a los cónsules de la ciudad, con intención de desheredarlo y desterrarlo; mas Francisco se negó a comparecer, alegando su propósito de consagrarse al Señor. Entonces Pedro Bernardoni trasladó la denuncia al obispo y éste citó a ambos a juicio y logró convencer al hijo para que devolviera el dinero, animándolo a comportarse como un hombre y a confiar en el Señor, que ya le daría los medios para reparar la iglesia. Dicho y hecho: Francisco entró en la antecámara del obispo, se quitó toda la ropa, la dobló cuidadosamente y puso encima el dinero; luego salió fuera y, ante el asombro de todos, devolvió todo a su padre, diciendo: "Ya no diré más padre mío Pedro de Bernardone, sino, solamente, Padre nuestro que estás en los cielos".

El obispo, que lo había cubierto inmediatamente con su capa, pues era pleno invierno, trataba de descifrar el significado de todo aquello, que no era sino la consagración improvisada y atípica de un penitente. Poco después le dejaron la túnica corta del hortelano del obispado, y así, desnudo, como explica San Buenaventura, se dispuso a seguir a Cristo pobre y desnudo, en una nueva vida radicalmente distinta a la anterior. El padre se marchó furioso a su casa, dejando al hijo sin nada y a los testigos de la escena indignados y llorando de compasión. No se sabe cuando murió, pero es seguro que fue antes de mayo de 1215, fecha en que al hermano de Francisco, en un acto notarial, lo llaman Ángel "de Pica", y no "de Pedro Bernardoni".

Sai Baba

"Yo he venido a encender la lámpara del Amor en vuestros corazones, para ver que ella brille día a día con más esplendor. No he venido en beneficio de ninguna religión exclusiva. No he venido en ninguna misión de publicidad para cualquier sector o credo o causa; ni he venido a reunir seguidores para doctrina alguna. No tengo planes para atraer discípulos o devotos hacia mi rebaño o hacia algún otro rebaño. He venido a hablarles sobre esta fe unitaria, este principio espiritual, este camino de Amor, esta virtud de Amor, este deber de Amor, esta obligación de Amar."

Sathya Sai Baba
Sathya Sai Baba es un líder espiritual altamente reverenciado y maestro mundial, cuya vida y mensaje están inspirando a millones de personas a través del mundo para que se tornen hacia Dios y para que lleven vidas más llenas de propósito y de moralidad. Sus enseñanzas universales y sin tiempo, unidas a la manera en que él guía su propia vida, están atrayendo a buscadores de la Verdad de todas las religiones del mundo. Sin embargo, él no está buscando iniciar una nueva religión. Ni desea dirigir a sus seguidores a ninguna religión particular. Antes bien, nos urge a continuar en la religión de nuestra elección y/o en la cual nos han educado.

Sathya Sai Baba nació en Puttaparthi, India, un 23 de noviembre de 1926 y declaró públicamente su misión en 1940, a la edad de 14 años. Desde entonces, ha exhibido diariamente en términos prácticos y concretos los más altos ideales de verdad, conducta recta, paz, amor y no violencia. Ha declarado a menudo, "Mi vida es mi mensaje". Cada día, cientos de peregrinos hacen su camino hacia la pequeña aldea en el sur de la India donde se encuentra el ashram (centro espiritual) de Sathya Sai Baba. No sólo provienen de India sino también virtualmente de cada país del mundo. A través de los años, los seguidores se han organizado para fomentar la construcción de una variedad de edificios y comodidades para albergar y recibir al siempre creciente número de visitantes. El nombre del ashram de Sathya Sai Baba es Prasanthi Nilayam, que significa "morada de la paz suprema".

Sathya Sai Baba interactúa con toda la gente en una relación de corazón a corazón. No hay intermediarios entre él y aquellos que anhelan conocer y experimentar a Dios. Cada día durante más de 50 años, Sathya Sai Baba camina entre los peregrinos espirituales que se reúnen alrededor de él en número creciente, y habla con ellos. El ofrece solaz e inspiración a todos los sinceros buscadores de la verdad.

Educación:
Sathya Sai Baba confiere gran importancia a una apropiada educación para los jóvenes. Los padres y líderes de la comunidad son urgidos a preocuparse por las experiencias tanto formales como informales a las cuales sus niños y jóvenes son expuestos.
Ha establecido un sistema educativo modelo, que incluye escuelas primarias, secundarias, y una acreditada universidad con tres campus, que ofrece títulos pre-graduatorios, Maestrías y Doctorados. Los estudiantes no deben pagar por esta educación, y la admisión está abierta a todos, sin importar raza, religión o condición económica.

Además de enfatizar el objetivo de una excelencia académica, el sistema Sathya Sai Baba de "educación integral" está diseñado para fomentar la auto-disciplina y una conducta proclive a lo social. Se requiere a los estudiantes el tomar cursos de moralidad y espiritualidad y dedicar varias horas cada semana a alguna forma de servicio comunitario. Sathya Sai Baba dice que "el fin de la educación es el carácter".

Salud:
Sathya Sai Baba ha construido un hospital ultra-moderno con 300 camas cerca de la universidad y el ashram. Allí se realizan rutinariamente operaciones altamente especializadas, incluyendo aquellas a corazón abierto y transplantes de riñón. El paciente es atendido en forma absolutamente gratuita tanto por los servicios profesionales como hospitalarios. Motivados por el deseo de servir a la humanidad, doctores, enfermeras y trabajadores del hospital prestan un cuidado extraordinario, compasivo y amoroso a todos los pacientes.

Servicio a los necesitados:

Recientemente, Sathya Sai Baba inició un proyecto para proveer un adecuado suministro de agua pura a 1.5 millones de habitantes del Estado de Andra Pradesh (India) que vivían en condiciones de enorme sequía. El Primer Ministro de India viajó a Prashanti Nilayam (el ashram de Sathya Sai Baba) para inaugurar el proyecto. Sathya Sai Baba demuestra que es deber de la sociedad el asegurar que todas las personas tengan acceso a los requerimientos básicos para sustentar la vida humana.
Sathya Sai Baba ha dado su vida, desinteresada y magnánimamente, al servicio de la humanidad.


"Hay una sola religión, la religión del amor;
hay una sola casta, la casta de la humanidad;
hay un solo lenguaje, el lenguaje del corazón;
hay un solo Dios, y es Omnipresente"







viernes 7 de noviembre de 2008

El Budismo Kadampa y su protector del Dharma


El budismo kadampa es una tradición de budismo mahayana fundada por el gran maestro indio Atisha (982-1054).
Ka se refiere a todas las enseñanzas de Buda, y dam, a las instrucciones especiales del Lamrim, las etapas del camino hacia la iluminación, que Atisha enseñó. Por lo tanto, los practicantes de budismo kadampa integran en el Lamrim todas las enseñanzas de Buda que han aprendido tomándolas como consejo personal y practicándolas.
Los budistas kadampas integran su conocimiento de todas las enseñanzas de Buda en su práctica del Lamrim, y esta en su vida diaria. De este modo, transforman todas sus actividades en el camino hacia la iluminación.

Los grandes maestros kadampas
Después de Atisha, el linaje kadampa se transmitió a través de una sucesión de maestros kadampas, como Dromtompa, Gueshe Potoua, Gueshe Sharaua, y Gueshe Chekhaua.
Los maestros kadampas eran famosos por ser grandes eruditos y practicantes espirituales puros y sinceros.

En especial hicieron hincapié en la práctica del adiestramiento de la mente (tib.: ­Loyong), con la que podemos transformar todas nuestras experiencias de la vida diaria, y en particular, nuestros problemas, sufrimientos y dificultades en el camino espiritual.

Los nuevos kadampas
El linaje kadampa ha sido transmitido de generación en generación hasta el siglo catorce cuando llegó al gran maestro budista Yhe Tsongkhapa.
Yhe Tsongkhapa clarificó todas las enseñanzas del Dharma kadam haciéndolas accesibles a las personas de aquellos tiempos.
En particular, enseñó cómo combinar el Lamrim y el Loyong con el Mahamudra tantra en una práctica diaria unificada.
Así como la unión del estudio y la práctica fue el distintivo de los primeros kadampas, la unión del sutra y del tantra es el de los nuevos kadampas, como se conocen los seguidores de Yhe Tsongkhapa.

Budismo kadampa moderno
Después de Yhe Tsongkhapa, el nuevo linaje kadampa floreció durante cientos de años hasta hoy día.
En los últimos años, ha sido difundido extensamente por todo el mundo por el maestro budista contemporáneo, el venerable Gueshe Kelsang Gyatso.
Al fundar la Nueva Tradición Kadampa, la Unión Internacional de Budismo Kadampa, Gueshe Kelsang ha creado una infraestructura global para la preservación y promoción del budismo kadampa para las generaciones venideras.
Protector Kadampa
Los practicante kadampas tienen la tradición de hacer ofrendas y ruegos al Protector del Dharma Doryhe Shugden.
Los centros kadampas de todo el mundo practican las tres sadhanas siguientes del Protector Doryhe Shugden: La gema del corazón, La gema que colma todos los deseos y El melodioso tambor que vence en todas las direcciones.
El objetivo de esta práctica es eliminar los obstáculos y proporcionar las condiciones necesarias para su práctica.
El protector del Dharma, Doryhe Shugden
Un Protector del Dharma es una emanación de un Buda o un Bodhisatva cuya función principal es eliminar los obstáculos internos y externos de los practicantes que les impiden alcanzar realizaciones espirituales y proporcionar las condiciones necesarias para su práctica.
En el Tíbet, cada monasterio tenía un Protector del Dharma, pero esta tradición no se originó en este país. Los antiguos practicantes mahayanas de la India confiaron en los Protectores del Dharma para eliminar sus obstáculos y cumplir sus deseos espirituales.

Aunque hay algunas deidades mundanas que tienen afinidad con el budismo e intentan ayudar a sus seguidores, no son verdaderos Protectores del Dharma. Estas deidades pueden aumentar la riqueza de los practicantes y ayudarles a tener éxito en sus actividades mundanas, pero no tienen la sabiduría ni el poder necesarios para proteger el desarrollo del Dharma en sus mentes.
Este Dharma interno –las experiencias de la gran compasión, la bodhichita, la sabiduría que realiza la vacuidad y demás realizaciones– es lo verdaderamente importante y lo que debe ser protegido, puesto que las condiciones externas son algo secundario. Aunque su motivación sea buena, las deidades mundanas carecen de sabiduría y, por lo tanto, su ayuda externa en realidad interfiere con el logro de auténticas realizaciones espirituales. Si ellas mismas no tienen realizaciones de Dharma, ¿cómo pueden protegerlas?

Por lo tanto, es evidente que todos los Protectores del Dharma son emanaciones de Budas o Bodhisatvas. Aunque estos Protectores tienen gran capacidad para proteger el Budadharma y a los que lo practican, la ayuda que recibamos de ellos dependerá de nuestra fe. Para recibir su protección completa debemos confiar en ellos con devoción firme y continua.

Los Budas se manifestan bajo el aspecto de diferentes Protectores del Dharma, como Mahakala, Kalarupa, Kalindevi y Doryhe Shugden. Desde los tiempos de Yhe Tsongkhapa hasta el primer Panchen Lama, Losang Chokyi Gyaltsen, el principal Protector del Dharma del linaje de Yhe Tsongkhapa era Kalarupa. Sin embargo, más tarde, varios lamas de alto rango se dieron cuenta de que Doryhe Shugden se había convertido en el Protector del Dharma principal de esta tradición.

Desde el punto de vista de su compasión, sabiduría o poder, no existe ninguna diferencia entre los diferente Protectores del Dharma, pero según el karma de los seres sintientes, un Protector del Dharma en particular puede ofrecer más ayuda en un momento determinado.

Podemos comprender esto considerando el ejemplo de Buda Shakyamuni. En el pasado, los seres de este mundo tenían el karma de ver el Cuerpo de Emanación Suprema de Buda Shakyamuni y de recibir enseñanzas directamente de él.

Sin embargo, hoy día no tenemos este karma y, por lo tanto, Buda se manifiesta bajo el aspecto de nuestro Guía Espiritual, nos ayuda con sus enseñanzas y nos guía por el camino espiritual. Por lo tanto, el modo en que Buda nos ayuda cambia dependiendo de nuestro karma, pero su naturaleza siempre es la misma. Entre los Protectores del Dharma, Mahakala de cuatro rostros, Kalarupa y Doryhe Shugden tienen la misma naturaleza porque los tres son emanaciones de Manyhushri.

No obstante, en la actualidad tenemos una relación kármica más estrecha con Doryhe Shugden que con otros Protectores. Por esta razón, Morchen Doryhechang Kunga Lhundrup, un respetado maestro realizado de la Tradición Sakya, dijo a sus discípulos: «Ahora es el momento de confiar en Doryhe Shugden». En numerosas ocasiones repitió este consejo para animar a sus seguidores a generar fe en la práctica de Doryhe Shugden. Nosotros también debemos seguir su consejo y ponerlo en práctica con sinceridad. No dijo que confiáramos en otros Protectores del Dharma, sino en Doryhe Shugden. Muchos lamas Sakyas y monasterios de esta tradición confían con sinceridad en Doryhe Shugden.

En los últimos tiempos, la persona responsable de difundir la práctica de Doryhe Shugden era el fallecido Triyhang Doryhechang, Guru raíz de muchos practicantes gelugpas, desde modestos novicios hasta lamas de alto rango. Animó a sus discípulos a confiar en Doryhe Shugden y en numerosas ocasiones concedió las iniciaciones.

Incluso cuando ya era muy anciano, para evitar que la práctica de Doryhe Shugden degenerara, escribió un extenso texto titulado Sinfonía que deleita a un océano de Conquistadores, que es un comentario a la alabanza a Doryhe Shugden titulada Eones infinitos, de Tagpo Kelsang Khedrub Rimpoché.

Naturaleza y función del Protector del Dharma
Algunas personas piensan que Doryhe Shugden es una emanación de Manyhushri que se manifiesta bajo un aspecto mundano, pero esto no es cierto. En realidad, la forma de Doryhe Shugden revela las etapas completas del camino del sutra y del tantra, lo cual no ocurre con los seres mundanos.

Doryhe Shugden aparece como un monje con la ordenación completa para mostrar que la práctica de la disciplina moral es imprescindible para alcanzar la iluminación. Con su mano derecha sostiene un corazón que simboliza las mentes de gran compasión y del gozo espontáneo –la esencia de todas las etapas del camino de la vastedad del sutra y del tantra–.
Su sombrero amarillo redondo representa la visión de Nagaryhuna, y con la espada de sabiduría que empuña con su mano derecha nos anima a cortar la ignorancia, la raíz del samsara, con la hoja afilada de la visión de Nagaryhuna. Esta es la esencia de todas las etapas del camino de la profundidad del sutra y del tantra.

Doryhe Shugden monta sobre un león blanco, símbolo de las cuatro valentías de un Buda, y tiene una mangosta que vomita joyas sobre su brazo izquierdo indicando su poder para conceder riquezas a aquellos que confían en él. El ojo en su frente simboliza su sabiduría omnisciente que percibe de manera directa y simultánea todos los fenómenos del pasado, presente y futuro.
Su expresión airada significa que elimina la ignorancia, el verdadero enemigo de todos los seres sintientes, al bendecirlos con su gran sabiduría, y también los obstáculos de los practicantes sinceros de Dharma.

Beneficios de confiar en Doryhe Shugden
Si conocemos bien la naturaleza y funciones de Doryhe Shugden, podremos comprender los beneficios de confiar en él. Doryhe Shugden siempre asiste, guía y protege a los practicantes sinceros, concediéndoles bendiciones, aumentando su sabiduría, colmando sus deseos y ayudándoles a tener éxito en sus actividades espirituales.
Este Protector no favorece sólo a los kadampas. Puesto que es un Buda, ayuda a todos los seres sintientes aunque no sean budistas. El sol beneficia incluso a las personas ciegas, dándoles calor y haciendo madurar las cosechas de les proporcionan alimentos, pero si recobraran la vista, ¡cuántos más beneficios recibirían! Del mismo modo, aunque Doryhe Shugden también protege a los que no se esfuerzan por confiar en él, cuando abrimos los ojos de nuestra fe y confiamos en él con sinceridad, poco a poco nos damos cuenta de la ayuda que recibimos de él.

Si deseamos de verdad disfrutar de los beneficios de confiar en Doryhe Shugden, debemos hacerlo durante mucho tiempo mejorando en todo momento nuestra relación con él. De este modo, comenzaremos a notar su beneficiosa influencia en nuestras vidas. Hemos de tener en cuenta que la función principal de un Protector del Dharma no es ayudarnos a alcanzar objetivos mundanos, sino proteger nuestro adiestramiento espiritual. Por lo tanto, no debemos desanimarnos si no nos volvemos ricos de repente, puesto que las riquezas no siempre contribuyen al desarrollo espiritual y pueden convertirse en una gran distracción.

Si confiamos con sinceridad en Doryhe Shugden, reunirá las condiciones necesarias para nuestra práctica de Dharma, pero es posible que no sean las que nosotros deseamos. Doryhe Shugden bendecirá nuestra mente para que podamos transformar las situaciones difíciles en el camino espiritual y abrirá nuestros ojos de la sabiduría para tomar las decisiones correctas. Aunque en ocasiones los que confían en Doryhe Shugden estén solos, en su interior tendrán un constante aliado sabio y compasivo.

miércoles 5 de noviembre de 2008

SANTA CLARA DE ASÍS

Fiesta 11 de Agosto
Clara significa: "vida transparente"
"El amor que no puede sufrir no es digno de ese nombre" -Santa Clara.
De sus cartas: Atiende a la pobreza, la humildad y la caridad de Cristo

Clara nació en Asís, Italia, en 1193. Su padre, Favarone Offeduccio, era un caballero rico y poderoso. Su madre, Ortolana, descendiente de familia noble y feudal, era una mujer muy cristiana, de ardiente piedad y de gran celo por el Señor.
Desde sus primeros años Clara se vio dotada de innumerables virtudes y aunque su ambiente familiar pedía otra cosa de ella, siempre desde pequeña fue asidua a la oración y mortificación. Siempre mostró gran desagrado por las cosas del mundo y gran amor y deseo por crecer cada día en su vida espiritual.
Ya en ese entonces se oía de los Hermanos Menores, como se les llamaba a los seguidores de San Francisco. Clara sentía gran compasión y gran amor por ellos, aunque tenía prohibido verles y hablarles. Ella cuidaba de ellos y les proveía enviando a una de las criadas. Le llamaba mucho la atención como los frailes gastaban su tiempo y sus energías cuidando a los leprosos. Todo lo que ellos eran y hacían le llamaba mucho la atención y se sentía unida de corazón a ellos y a su visión.
Su llamada y su encuentro con San Francisco. Cofundadora de la orden.

La conversión de Clara hacia la vida de plena santidad se efectuó al oír un sermón de San Francisco de Asís. En 1210, cuando ella tenía 18 años, San Francisco predicó en la catedral de Asís los sermones de cuaresma e insistió en que para tener plena libertad para seguir a Jesucristo hay que librarse de las riquezas y bienes materiales. Al oír las palabras: "este es el tiempo favorable... es el momento... ha llegado el tiempo de dirigirme hacia El que me habla al corazón desde hace tiempo... es el tiempo de optar, de escoger..", sintió una gran confirmación de todo lo que venía experimentando en su interior.

Durante todo el día y la noche, meditó en aquellas palabras que habían calado lo más profundo de su corazón. Tomó esa misma noche la decisión de comunicárselo a Francisco y de no dejar que ningún obstáculo la detuviera en responder al llamado del Señor, depositando en El toda su fuerza y entereza.

Cuando su corazón comprendió la amargura, el odio, la enemistad y la codicia que movía a los hombres a la guerra comprendió que esta forma de vida eran como la espada afilada que un día traspasó el corazón de Jesús. No quiso tener nada que ver con eso, no quiso otro señor mas que el que dio la vida por todos, aquel que se entrega pobremente en la Eucaristía para alimentarnos diariamente. El que en la oscuridad es la Luz y que todo lo cambia y todo lo puede, aquel que es puro Amor. Renace en ella un ardiente amor y un deseo de entregarse a Dios de una manera total y radical.

Clara sabía que el hecho de tomar esta determinación de seguir a Cristo y sobre todo de entregar su vida a la visión revelada a Francisco, iba a ser causa de gran oposición familiar, pues el solo hecho de la presencia de los Hermanos Menores en Asís estaba ya cuestionando la tradicional forma de vida y las costumbres que mantenían intocables los estratos sociales y sus privilegios. A los pobres les daba una esperanza de encontrar su dignidad, mientras que los ricos comprendían que el Evangelio bien vivido exponía por contraste sus egoísmos a la luz del día. Para Clara el reto era muy grande. Siendo la primera mujer en seguirle, su vinculación con Francisco podía ser mal entendida.

Santa Clara se fuga de su casa el 18 de Marzo de 1212, un Domingo de Ramos, empezando así la gran aventura de su vocación. Se sobrepuso a los obstáculos y al miedo para darle una respuesta concreta al llamado que el Señor había puesto en su corazón. Llega a la humilde Capilla de la Porciúncula donde la esperaban Francisco y los demás Hermanos Menores y se consagra al Señor por manos de Francisco.
Empiezan las renuncias.

De rodillas ante San Francisco, hizo Clara la promesa de renunciar a las riquezas y comodidades del mundo y de dedicarse a una vida de oración, pobreza y penitencia. El santo, como primer paso, tomó unas tijeras y le cortó su larga y hermosa cabellera, y le colocó en la cabeza un sencillo manto, y la envió a donde unas religiosas que vivían por allí cerca, a que se fuera preparando para ser una santa religiosa.

Para Santa Clara la humildad es pobreza de espíritu y esta pobreza se convierte en obediencia, en servicio y en deseos de darse sin límites a los demás.

Días más tardes fue trasladada temporalmente, por seguridad, a las monjas Benedictinas, ya que su padre, al darse cuenta de su fuga, sale furioso en su búsqueda con la determinación de llevársela de vuelta al palacio. Pero la firme convicción de Clara, a pesar de sus cortos años de edad, obligan finalmente al Caballero Offeduccio a dejarla. Días más tardes, San Francisco, preocupado por su seguridad dispone trasladarla a otro monasterio de Benedictinas situado en San Angelo. Allí la sigue su hermana Inés, quien fue una de las mayores colaboradoras en la expansión de la Orden y la hija (si se puede decir así) predilecta de Santa Clara. Le sigue también su prima Pacífica.

Cuando se trasladan las primeras Clarisas a San Damián, San Francisco pone al frente de la comunidad, como guía de Las Damas Pobres a Santa Clara. Al principio le costó aceptarlo pues por su gran humildad deseaba ser la última y ser la servidora, esclava de las esclavas del Señor. Pero acepta y con verdadero temor asume la carga que se le impone, entiende que es el medio de renunciar a su libertad y ser verdaderamente esclava. Así se convierte en la madre amorosa de sus hijas espirituales, siendo fiel custodia y prodigiosa sanadora de las enfermas.

Desde que fue nombrada Madre de la Orden, ella quiso ser ejemplo vivo de la visión que trasmitía, pidiendo siempre a sus hijas que todo lo que el Señor había revelado para la Orden se viviera en plenitud.

Siempre atenta a la necesidades de cada una de sus hijas y revelando su ternura y su atención de Madre, son recuerdos que aún después de tanto tiempo prevalecen y son el tesoro mas rico de las que hoy son sus hijas, Las Clarisas Pobres.

Sta. Clara acostumbraba tomar los trabajos mas difíciles, y servir hasta en lo mínimo a cada una. Pendiente de los detalles más pequeños y siendo testimonio de ese corazón de madre y de esa verdadera respuesta al llamado y responsabilidad que el Señor había puesto en sus manos.
Por el testimonio de las misma hermanas que convivieron con ella se sabe que muchas veces, cuando hacía mucho frío, se levantaba a abrigar a sus hijas y a las que eran mas delicadas les cedía su manta. A pesar de ello, Clara lloraba por sentir que no mortificaba suficiente su cuerpo.
Cuando hacía falta pan para sus hijas, ayunaba sonriente y si el sayal de alguna de las hermanas lucía más viejo ella lo cambiaba dándole el de ella. Su vida entera fue una completa dádiva de amor al servicio y a la mortificación. Su gran amor al Señor es un ejemplo que debe calar nuestros corazones, su gran firmeza y decisión por cumplir verdaderamente la voluntad de Dios para ella.

Tenía gran entusiasmo al ejercer toda clase de sacrificios y penitencias. Su gozo al sufrir por Cristo era algo muy evidente y es, precisamente esto, lo que la llevó a ser Santa Clara. Este fue el mayor ejemplo que dio a sus hijas.

La humildad brilló grandemente en Santa Clara y una de las mas grandes pruebas de su humildad fue su forma de vida en el convento, siempre sirviendo con sus enseñanzas, sus cuidados, su protección y su corrección. La responsabilidad que el Señor había puesto en sus manos no la utilizó para imponer o para simplemente mandar en el nombre del Señor. Lo que ella mandaba a sus hijas lo cumplía primero ella misma con toda perfección. Se exigía mas de lo que pedía a sus hermanas.

Hacía los trabajos mas costosos y daba amor y protección a cada una de sus hijas. Buscaba como lavarle los pies a las que llegaban cansadas de mendigar el sustento diario. Lavaba a las enfermas y no había trabajo que ella despreciara pues todo lo hacía con sumo amor y con suprema humildad.

"En una ocasión, después de haberle lavado los pies a una de las hermanas, quiso besarlos. La hermana, resistiendo aquel acto de su fundadora, retiró el pie y accidentalmente golpeó el rostro a Clara. Pese al moretón y la sangre que había salido de su nariz, volvió a tomar con ternura el pie de la hermana y lo besó."

Con su gran pobreza manifestaba su anhelo de no poseer nada mas que al Señor. Y esto lo exigía a todas sus hijas. Para ella la Santa Pobreza era la reina de la casa. Rechazó toda posesión y renta, y su mayor anhelo era alcanzar de los Papas el privilegio de la pobreza, que por fin fue otorgado por el Papa Inocencio III.

Para Santa Clara la pobreza era el camino en donde uno podía alcanzar mas perfectamente esa unión con Cristo. Este amor por la pobreza nacía de la visión de Cristo pobre, de Cristo Redentor y Rey del mundo, nacido en el pesebre. Aquel que es el Rey y, sin embargo, no tuvo nada ni exigió nada terrenal para si y cuya única posesión era vivir la voluntad del Padre. La pobreza alcanzada en el pesebre y llevada a su cúlmen en la Cruz. Cristo pobre cuyo único deseo fue obedecer y amar.

La vida de Sta. Clara fue una constante lucha por despegarse de todo aquello que la apartaba del Amor y todo lo que le limitara su corazón de tener como único y gran amor al Señor y el deseo por la salvación de las almas.

La pobreza la conducía a un verdadero abandono en la Providencia de Dios. Ella, al igual que San Francisco, veía en la pobreza ese deseo de imitación total a Jesucristo. No como una gran exigencia opresiva sino como la manera y forma de vida que el Señor les pedía y la manera de mejor proyectar al mundo la verdadera imagen de Cristo y Su Evangelio.

Siguiendo las enseñanzas y ejemplos de su maestro San Francisco, quiso Santa Clara que sus conventos no tuvieran riquezas ni rentas de ninguna clase. Y, aunque muchas veces le ofrecieran regalos de bienes para asegurar el futuro de sus religiosas, no los quiso aceptar. Al Sumo Pontífice que le ofrecía unas rentas para su convento le escribió: "Santo padre: le suplico que me absuelva y me libere de todos mis pecados, pero no me absuelva ni me libre de la obligación que tengo de ser pobre como lo fue Jesucristo". A quienes le decían que había que pensar en el futuro, les respondía con aquellas palabras de Jesús: "Mi Padre celestial que alimenta a las avecillas del campo, nos sabrá alimentar también a nosotros".


La vida de Oración
Para Santa Clara la oración era la alegría, la vida; la fuente y manantial de todas las gracias, tanto para ella como para el mundo entero. La oración es el fin en la vida Religiosa y su profesión.
Ella acostumbraba pasar varias horas de la noche en oración para abrir su corazón al Señor y recoger en su silencio las palabras de amor del Señor. Muchas veces, en su tiempo de oración, se le podía encontrar cubierta de lágrimas al sentir el gran gozo de la adoración y de la presencia del Señor en la Eucaristía, o quizás movida por un gran dolor por los pecados, olvidos y por las ingratitudes propias y de los hombres.

Se postraba rostro en tierra ante el Señor y, al meditar la pasión las lágrimas brotaban de lo mas íntimo de su corazón. Muchas veces el silencio y soledad de su oración se vieron invadidos de grandes perturbaciones del demonio. Pero sus hermanas dan testimonio de que, cuando Clara salía del oratorio, su semblante irradiaba felicidad y sus palabras eran tan ardientes que movían y despertaban en ellas ese ardiente celo y encendido amor por el Señor.

Hizo fuertes sacrificios los cuarenta y dos años de su vida consagrada. Cuando le preguntaban si no se excedía, ella contestaba: Estos excesos son necesarios para la redención, "Sin el derramamiento de la Sangre de Jesús en la Cruz no habría Salvación". Ella añadía: "Hay unos que no rezan ni se sacrifican; hay muchos que sólo viven para la idolatría de los sentidos. Ha de haber compensación. Alguien debe rezar y sacrificarse por los que no lo hacen. Si no se estableciera ese equilibrio espiritual la tierra sería destrozada por el maligno". Santa Clara aportó de una manera generosa a este equilibrio.

Milagros de Santa Clara

La Eucaristía ante los sarracenos
En 1241 los sarracenos atacaron la ciudad de Asís. Cuando se acercaban a atacar el convento que está en la falda de la loma, en el exterior de las murallas de Asís, las monjas se fueron a rezar muy asustadas y Santa Clara que era extraordinariamente devota al Santísimo Sacramento, tomó en sus manos la custodia con la hostia consagrada y se les enfrentó a los atacantes. Ellos experimentaron en ese momento tan terrible oleada de terror que huyeron despavoridos.
En otra ocasión los enemigos atacaban a la ciudad de Asís y querían destruirla. Santa Clara y sus monjas oraron con fe ante el Santísimo Sacramento y los atacantes se retiraron sin saber por qué.

El milagro de la multiplicación de los panes.
Cuando solo tenían un pan para que comieran cincuenta hermanas, Santa Clara lo bendijo y, rezando todas un Padre Nuestro, partió el pan y envió la mitad a los hermanos menores y la otra mitad se la repartió a las hermanas. Aquel pan se multiplicó, dando a basto para que todas comieran. Santa Clara dijo: "Aquel que multiplica el pan en la Eucaristía, el gran misterio de fe, ¿acaso le faltará poder para abastecer de pan a sus esposas pobres?"
En una de las visitas del Papa al Convento, dándose las doce del día, Santa Clara invita a comer al Santo Padre pero el Papa no accedió. Entonces ella le pide que por favor bendiga los panes para que queden de recuerdo, pero el Papa respondió: "quiero que seas tu la que bendigas estos panes". Santa Clara le dice que sería como un irespeto muy grande de su parte hacer eso delante del Vicario de Cristo. El Papa, entonces, le ordena bajo el voto de obediencia que haga la señal de la Cruz. Ella bendijo los panes haciéndole la señal de la Cruz y al instante quedó la Cruz impresa sobre todos los panes.

Tras los pasos de Santa Clara en Asís.
En la Basílica de Sta. Clara encontramos su cuerpo incorrupto y muchas de sus reliquias.
En el convento de San Damiano, se recorren los pasillos que ella recorrió. Se entra al cuarto donde ella pasó muchos años de su vida acostada, se observa la ventana por donde veía a sus hijas. También se conservan el oratorio, la capilla, y la ventana por donde expulsó a los sarracenos con el poder de la Eucaristía.
Hoy las religiosas Clarisas son aproximadamente 18.000 en 1.248 conventos en el mundo.

Iglesia de San Damián

Lugar de la conversión de Francisco - Cuna de las Clarisas


"La primera obra que emprendió San Francisco al sentirse libre de la mano de su padre carnal fue la construcción de una casa al Señor; pero no pretende edificar una nueva: repara la antigua, remoza la vieja. No arranca el cimiento, sino que edifica sobre él, dejando siempre, sin advertirlo, tal prerrogativa para Cristo... Habiendo regresado al lugar donde, según se ha dicho, fue construida antiguamente la iglesia de San Damián, la restauró con sumo interés, en poco tiempo, ayudado por la gracia del Altísimo. Este es el lugar bendito y santo en el que felizmente nació la gloriosa Religión y la eminentísima Orden de señoras pobres y santas vírgenes por obra de San Francisco, unos seis años después de su conversión". (Tomás de Celano, Vida primera, 18).

Francisco, repara mi Iglesia
San Damián, a un kilómetro apenas de Asís, por debajo de Santa Clara, a mitad de la bajada hacia la llanura y rodeado de olivares, es uno de los lugares más sugestivos, importantes y llenos de recuerdos de los orígenes franciscanos. Fue aquí donde Cristo crucificado invitó a Francisco a "reparar la Iglesia, que amenaza ruina", al comienzo de
su conversión. Aunque ahora el famoso crucifijo de San Damián, el más conocido y reproducido en nuestro tiempo, desde el siglo XIII se conserva en la Basílica de Santa Clara. San Francisco tardó dos años en repara la iglesia (1206-1208), antes de irse a vivir con sus primeros compañeros al tugurio de Rivotorto (1208-1210). Hacia el otoño de 1211, unos meses después de su conversión, santa Clara de Asís y sus primeras compañeras -entre ellas su propia hermana, Santa Inés de Asís- se trasladaron a San Damián, y aquí fundaron el monasterio de Santa María de San Damián, el primero de la Orden de las Hermanas Clarisas.

Composición del Cántico del hermano Sol
Al volver del monte de la Verna, con los estigmas de la Pasión de Cristo en sus carnes, Francisco permaneció en San Damián casi dos meses, en la primavera de 1225, en espera de trasladarse a Rieti para una operación ocular. Sin embargo no pudo ver a Clara, pues ambos estaban entonces muy enfermos, y el santo residía fuera de la clausura, con los frailes que se ocupaban de las necesidades de las hermanas, en una habitación a la derecha de la entrada de la iglesia. Era, probablemente, la misma donde estuvo viviendo con messer Pedro, el cura de San Damián, después de su conversión. Fue allí fue donde compuso el famoso
Cántico del Hermano Sol, o de las Criaturas, en medio de una gran tribulación por causa de sus enfermedades, y sin poder soportar la luz por una grave infección ocular.

Cuna de la Orden de las Clarisas
Al día siguiente de su muerte, el 4 de octubre de 1226, los restos mortales del Santo fueron trasladados a Asís, pasando por San Damián. así santa Clara y sus hermanas pudieron darle el último adiós y, de paso, fueron testigos del prodigio de los estigmas, que pudieron ver y besar, ya que, para la ocasión, se quitó la reja de la clausura, la misma que se conserva ahora, como reliquia, en el monasterio de Santa Clara.

La fundadora de las Clarisas vivió en San Damián 42 años. El lugar, por tanto, fue escenario de la mayor parte de su vida. Aquí rezó, sufrió, se mortificó, practicó la caridad con las hermanas, gozó de las visitas de San Francisco y de los papas Gregorio IX e Inocencio IV, que le aprobó la Regla y presidió sus funerales. Aquí también tuvo ocasión de experimentar repetidas veces la gracia del Señor, como aquella visión de la Pasión del Señor un viernes santo, o aquella otra que le permitió seguir desde su lecho, donde yacía enferma unos meses antes de su muerte, la Misa de Nochebuena de la Basílica de San Francisco, motivo por el cual es ahora patrona de la televisión. Su intercesión fue eficaz para muchas personas y, sobre todo, para la entera ciudad de Asís, a la que libró en dos ocasiones de las tropas sarracenas enviadas por el emperador a conquistarla. Los asisanos aún lo recuerdan agradecidos y cada año, en el mes de junio, bajan al santuario, con las autoridades al frente, a celebrar la fiesta del Voto.

Clara murió en San Damián el 11 de agosto de 1253, a los 60 años de edad. Su cuerpo fue llevado enseguida a la iglesia de San Jorge, donde había estado el de San Francisco antes de ser trasladado a su Basílica. Poco después, por orden del Papa, la iglesia fue demolida y transformada en Basílica y monasterio de Santa Clara. A cambio de dicha iglesia, las clarisas entregaron a los canónigos de San Rufino, sus legítimos propietarios, la iglesia de San Damián.
Un convento franciscano

Poco más tarde, a finales del s. XIII o principios del XIV, el ex-monasterio de damianitas se convirtió en un convento franciscano dependiente del Sacro Convento de Asìs. Por último, en el siglo XV fue cedido a los frailes de la Observancia, y fue entonces cuando se construyeron el claustro, el pórtico de entrada, el rosetón y otras partes del convento, que dan al conjunto su aspecto actual.

Desde el punto de vista artístico, hay que destacar unos frescos de Tiberio de Asís, discípulo del Perugino en el claustro y, en la iglesia, la Virgen con el Niño del ábside, del siglo XII, algunos frescos del s. XIV que recuerdan la conversión de San Francisco y el conflicto con el padre, y un cristo crucificado en talla de madera del s. XVII.

Santa Inés de Asís

Santa Inés de Asís
Hermana de santa Clara
Fiesta: 19 de noviembre.
Aprobación del culto: Benedicto XIV, el 15 de abril de 1762
Nacimiento: Asís (Italia), 1197-98
Muerte: Asís, 16 de noviembre de 1253
Orden: de San Damián - Damianitas - Clarisas.


Vida santa Inés de Asís, hermana de santa Clara

La vida de Inés de Asís, la hija segunda de Favarone y Hortelana, no está tan documentada como la de santa Clara, su hermana "en la carne y en la pureza". Debió de nacer en torno al 1197, pues por la Crónica de los XXIV Generales sabemos que murió a los 56 años, poco después que hermana, fallecida en agosto de 1253.

Se llamaba, al parecer, Catalina. Entre ella y su hermana corría un afecto recíproco y una comunión de sentimientos, aunque Catalina no parecía tan orientada hacia la vida consagrada como Clara. Según la Leyenda de Santa Clara, atribuida a fray Tomás de Celano, su llamada a la vida religiosa fue fruto de la poderosa oración de Clara en el monasterio de Santo Ángel de Panzo.

Tenía unos 15 años, cuando la hermana mayor huyó de casa. Su otra hermana, Beatriz, era aún demasiado pequeña para encontrar en ella la amiga que necesita. A medida que transcurrían la Semana Santa y la de Pascua aumentaba en ella el deseo de reunirse con Clara para entregarse al Señor, como ella. El 3 de abril se decidió por fin a abandonar su casa y marcharse a Panzo, donde Clara la recibió con un abrazo, dando gracias a Dios por escuchar sus ruegos. Enseguida empezó a aleccionara en el seguimiento de Cristo crucificado. , pero la reacción de la familia ante la desaparición de Catalina fue mucho más violenta que el día de la fuga de Clara. Doce caballeros airados, con el tío Monaldo al frente, corrían al monasterio y se abalanzaban sobre Catalina, dispuestos a no permitir una nueva afrenta y otra pérdida familiar. A golpes y empellones la arrastraron fuera del monasterio, hasta un arroyo cercano, pero no pudieron dar un paso más. La resistencia de la jovencita y la oración de su hermana pudieron más que la fuerza bruta de tantos hombres juntos, los cuales tuvieron que desistir, finalmente, de llevársela a casa.

Dice la Crónica que, después de este episodio de violencia, "el bienaventurado Francisco con sus propias manos le cortó los cabellos y le impuso el nombre de Inés, ya que por el Cordero inocente... resistió con fortaleza y combatió varonilmente". Pocos meses después, tras la llegada de otras jóvenes deseosas de seguir a Clara, se trasladaron a la iglesia de San Damián, donde fundaron el monasterio de Santa María de San Damián y la orden de las Hermanas Menores. Pero a Francisco no le agradó ese nombre, y las llamó Señoras Pobres. El pueblo las llamaba Damianitas, y sólo después de la muerte de Clara empezaron a llamarlas Clarisas.

Dirigida por Francisco junto con su hermana y demás compañeras, Inés progresó de prisa en el camino de perfección y mortificación, siendo la admiración de sus compañeras, sobre todo por su corta edad. Desde el principio hasta el final de sus días rodeó su cintura con un áspero cilicio de crin de caballo, y, al igual que su hermana, se alimentaba, prácticamente, de pan y agua.

Dulce, compasiva, solícita y caritativa, se comportaba como una madre con sus compañeras, especialmente con las que sufrían por cualquier motivo. "Virgen prudentísima" la llama su hermana en una de sus cartas a Inés de Praga. Añade la crónica que, una noche, Clara la vio en oración, elevada del suelo y coronada con tres coronas que, de tanto en tanto, le colocaba un ángel. Al día siguiente logró que Inés le explicara cuáles eran los tres objetos de su contemplación: la bondad y paciencia de Dios para con los pecadores, cómo Cristo sufrió la pasión y muerte en cruz por toda la humanidad, y las penas de las almas del Purgatorio.

Hacia el año 1218 se fundaba en Florencia el monasterio llamado de Monticelli, e Inés fue enviada, unos años más tarde, como abadesa, para instruir a las nuevas damianitas. Dice la Crónica que, con su ejemplo de vida y con sus palabras amorosas y persuasivas, implantó en dicho lugar la observancia de la pobreza evangélica. En 1218 era abadesa Avegnente de Albizzo, la misma que que hizo donación del lugar de Monticelli a la Iglesia de Roma, por mediación del cardenal Hugolino. La donación se debía a que la comunidad florentina, como la de San Damián de Asís, había renunciado a la posesión de bienes y rentas. Junto con la regla de san Benito, la hermanas florentinas profesaron en manos del cardenal Hugolino las mismas "constituciones" que regían en San Damián, y que debía ser la regla dada por Francisco a Clara y sus hermanas, y que jamás llegó a ser aprobada.

Una carta de Inés dirigida a su hermana Clara desde Monticelli entre los años 1228-1230, nos desvela algo del profundo dolor que le causó la separación, pero también del ambiente de paz y unión que se respiraba en el monasterio florentino. No sabemos el tiempo que permaneció allí, ni la fecha de su regreso a Asís. Según el cronista fray Mariano de Florencia, del siglo XVI, la vuelta a San Damián tenía relación con al empeoramiento de la salud de Clara. Lo cierto es que santa Inés se encontraba a la cabecera de su hermana moribunda, en el verano de 1253. "Queridísima hermana -le habría dicho ésta, para contener su llanto y aliviar su dolor- es del agrado de Dios que yo me vaya; mas tú cesa de llorar, porque llegarás pronto ante el Señor, enseguida después de mí, y Él te concederá un gran consuelo.

Gran consuelo fue para Inés, tras la dolorosa separación del 11 de agosto, el multitudinario funeral de su hermana, presidido por el papa Inocencio IV, presente toda la curia romana -que residía entonces en el Sacro Convento de Asís-, y el traslado de sus restos hasta la iglesia de San Jorge entre las alabanzas del pueblo, que ya la proclamaba santa. Pero el mayor consuelo fue que, "al cabo de pocos días", Inés pudo seguir a su hermana hasta las mansiones eternas. Concluye la Leyenda de Santa Clara que "como había pasado del mundo a la cruz precedida por su hermana, así mismo, ahora que Clara comenzaba ya a brillar con prodigios y milagros, Inés pasó ya madura, en pos de ella, de esta luz languideciente, a resplandecer por siempre ante Dios".
La noticia de su muerte se extendió por Asís y por toda la comarca y atrajo, igualmente, a una multitud de gente que le tenían gran aprecio y esperaban poder contemplar sus restos mortales. Todo ese gentío subía por la escalera de madera que, desde el claustro, comunicaba con con el dormitorio de las clarisas. Pero las cadenas de hierro no pudieron soportar el peso, y se derrumbó, arrastrando consigo a los que subían, y aplastando los cuerpos de los que estaban debajo, hombres, mujeres y niños. Pudo haber sido una gran catástrofe, pero la muchedumbre entera invocó con fe el nombre de Inés, y todo lo más que hubo fueron heridos y magullados, que se levantaron sonrientes, como si nada hubiese ocurrido.

Ese fue sólo el primero de los muchos favores obtenidos, por intercesión de Inés, por parte de enfermos incurables, ciegos y poseídos, a lo largo de los siglos, hasta la aprobación oficial de su culto por parte del papa Benedicto XIV, que tuvo lugar el 15 de abril de 1762. Su fiesta en el Martirologio Romano es el 16 de noviembre, pero la familia franciscana la celebra el 19 del mismo mes. El cuerpo de santa Inés reposa en la misma Basílica de Asís donde descansan los restos de su hermana santa Clara, su otra hermana, Beatriz, y su madre Hortelana, que también se hicieron damianitas

martes 4 de noviembre de 2008

Padre Pio

San Pio de Pietrelcina, franciscano capuchino1887-1968

Fiesta 23 de Septiembre

Modelo de sacerdote. Ofreció su vida a Dios como víctima por la conversión de los pecadores. Atrajo a multitudes para Cristo.

"Solo quiero ser un fraile que reza..."

"Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración... La oración es la mejor arma que tenemos; es la llave al corazón de Dios. Debes hablarle a Jesús, no solo con tus labios sino con tu corazón. En realidad, en algunas ocasiones debes hablarle solo con el corazón..."

CRONOLOGÍA DEL P. PÍO

1887- 25 mayo: Nace en Pietrelcina, Italia.

1903 - 6 enero: Edad 15 años. Entra al noviciado franciscano OFM cap en Morcone.

1904 - 22 enero: Profesa como franciscano.

1910 - 10 agosto: Ordenación sacerdotal en Benevento.

1918- 20 septiembre:Recibe las estigmas, (llagas de Jesucristo).

1923 - 1933 Le fue prohibido celebrar misa en público y comunicación con sus hijos espirituales; víctima de calumnias.

1947 Comienzan los grupos de oración del Padre Pío.

1956 - 5 mayo: Inauguración de la Casa Sollievo della Sofferenza (alivio del sufrimiento) .

1968 - 23 septiembre:Fallece en San Giovanni Rotondo.

1998 - 21 de diciembre: Reconocimiento de milagro.

1999 - 2 de mayo: Beatificación.

2001 - 20 de diciembre: Reconocimiento de 2º milagro.

2002 - 16 junio: Canonización en el Vaticano .

Biografía breve

El Padre Pío es uno de los más grandes místicos de nuestro tiempo. Nos enseñó el amor radical al corazón de Jesús y a su Iglesia. Su vida era oración, sacrificio, pobreza.
Sacerdote capuchino. Celebró su primera misa el 10 de Agosto de 1910. Ocho años más tarde, el 20 de Septiembre de 1918, aparecieron visiblemente las llagas de Nuestro Señor en sus manos, pies y costado izquierdo del pecho, haciendo del P. Pío el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia (San Francisco Asís no era sacerdote).


Fue heróico en su apostolado sacerdotal, que duró 58 años. Grandes multitudes, de todas las nacionalidades, pasaron por su confesionario. Las conversiones fueron innumerables. Diariamente recibía centenares de cartas de fieles, que pedían su consejo iluminado y su dirección espiritual, la cual ha siempre significado un retorno a la serenidad, a la paz espiritual y al coloquio con Dios.

Famoso confesor. El Padre Pío pasaba hasta 16 horas diarias en el confesionario. Algunos debían esperar dos semanas para lograr confesarse con él, porque el Señor les hacía ver por medio de este sencillo sacerdote la verdad del evangelio. Su vida se centraba en torno a la Eucaristía. Sus misas conmovían a los fieles por su profunda devoción. Amante de la Santísima Virgen.

Toda su vida no ha sido otra cosa que una contínua oración y penitencia, lo cual no impedía que sembrase a su alrededor felicidad y gran alegría entre aquellos que escuchaban sus palabras, que eran llenas de sabiduría o de un extraordinario sentido del humor. A través de sus cartas, al Confesor se le descubren insospechables y tremendos sufrimientos espirituales y físicos, seguidos de una dicha inefable derivada de su íntima y contínua unión con Dios.

Llegaban a verle multitud de peregrinos de todo el mundo y además recibía numerosas cartas pidiendo oración y consejo.

El Papa Juan Pablo II, en 1947, cuando era un sacerdote recién ordenado fue a visitar al Padre Pío y quedó profundamente impresionado por su santidad. Ya siendo Papa visitó su tumba.

Dones extraordinarios: Discernimiento extraordinario: la capacidad de leer los corazones y las conciencias.Profecía: Pudo anunciar eventos del futuro.Curación: curas milagrosas por el poder de la oración.Bilocación: estar en dos lugares al mismo tiempo.Perfume: la sangre de sus estigmas tenían fragancia de flores.Estigmas: Recibió los estigmas el 20 de septiembre, 1918 y los llevó hasta su muerte 50 años después (23 de septiembre, 1968). Los médicos que observaron los estigmas del Padre Pío no pudieron hacer cicatrizar sus llagas ni dar explicación de ellas. Calcularon que perdía una copa de sangre diaria, pero sus llagas nunca se infectaron. El Padre Pío decía que eran un regalo de Dios y una oportunidad para luchar por ser más y más como Jesucristo Crucificado.

Muerte. El Señor lo llamó a recibir el premio celestial el 23 de Septiembre de 1968. Tenía 81 años. Durante 4 días su cuerpo fue expuesto ante millares de personas que formaban una enorme columna que no conoció interrupción hasta el momento del funeral, al cual asistieron mas de cien mil personas.

Millones visitan su tumba en la Cripta del Santuario de Ntra. Sra. de las Gracias en San Giovani Rotondo. El número de peregrinos continúa aumentando.
Los preliminares de su Causa se iniciaron en Noviembre de 1969. Fue declarado venerable el 18 de Diciembre de 1997.Beatificado el 2 de mayo de 1999. Tan grande fue la multitud en la misa de beatificación que desbordaron la Plaza de San Pedro y toda la Avenida de la Conciliación hasta el río Tiber sin ser estos lugares suficiente. Millones además lo contemplaron por la televisión en el mundo entero. Canonizado el 16 de junio de 2002.


Su beatificación y su canonización fueron las de mayor asistencia en la historia. La plaza de San Pedro y sus alrededores no pudieron contener las multitudes.


El Padre Pío es un poderoso intercesor. Los milagros se siguen multiplicando.
El santuario del Padre Pío en San Giovanni Rotondo recibe mas peregrinos cada año que el de Lourdes. Es el segundo santuario mas visitado, después del Tepeyac (Virgen de Guadalupe).

jueves 30 de octubre de 2008

Teresa Neumann

Konnersreuth, 1898 - 1962) Debe su fama a que desde 1928 experimentó en visiones los sufrimientos de Cristo, y mostraba los estigmas de la pasión en su cuerpo. Era hija de padres campesinos, de profundas convicciones cristianas. Terminados sus años de educación básica, a partir de 1912, tuvo que trabajar como empleada en la granja de un vecino.

A lo lejos sonaban sordos cañonazos. Una guerra mordía sobre la campiña extranjera. Los americanos se agrupaban alrededor del lecho sencillo y limpio. Atardecía... Los gallos desgranaban sus roncos cacareos despidiéndose del día. La mujer de 47 años yacía en el catre. Sus ojos hundidos con enormes ojeras. Una mirada de obsesivo misticismo en ellos. -Yo no creo en nada de esto... aquí hay truco. Era un cabo americano pequeño y rubio. No terminaba la frase cuando la mujer daba un nuevo alarido. La sangre brotaba en espesas gotas de su frente. En una línea de puntos rojos. Se abrían heridas en la piel ante los ojos de todos. -No... que me lleven a... - el cabo no sabía qué decir. Estaba más pálido que la mujer. De allí en adelante, durante el resto de la noche, al fragor de los lejanos cañonazos comenzaba uno de los mayores misterios del mundo sobrenatural... el misterio conocido como "Estígmata". La campesina se llamaba Teresa Neumann. Cada jueves por la noche daba ante sus vecinos una exhibición de Estígmata como la que presenciaban los azorados marinos americanos. La villa bavara de Konnersreuth era el lugar en que se revivía la Pasión de Cristo cada semana. Era la primera vez que extranjeros veían el milagro. -Miren... está cayendo en trance susurró uno de ellos. Todos guardaban silencio. De repente alguien comenzó a rezar en voz alta. Muy pronto todos los soldados, hombres que habían peleado y asesinado en nombre de la guerra, rezaban juntos. Una especie de vacío místico en medio de la violencia y la maldad. La sangre fluía de nuevas heridas que se abrían. La piel sencillamente se rajaba. El líquido rojo y espeso brotaba a raudales. Las manos, los pies, el costado; la frente... toda ella era un mar de sangre denso, opaco y continuo. -No llega a mañana por la mañana con ese desangramiento- comentó un médico militar. Todos estuvieron de acuerdo. Ya era noche cerrada. Sus gritos aumentaron. Teresa se revolvía sobre el lecho empapado en la sangre. A cada nuevo grito la sangre fluía con mayor fuerza. Calladas y silenciosas campesinas se ocupaban de limpiar la preciosa sangre a cada cierto tiempo. Para eso colocaban trapos inmaculadamente limpios en contacto con las sabanas. Cuando los trapos se impregnaban del rojo líquido los quitaban guardándolos como si fueran tesoros. -Cada casa en este lugar guarda uno de los trapos ensangrentados como objeto de veneración - explicó el capellán que marchaba con los marinos. Un nuevo aullido de la mujer interrumpió su respuesta. Dos campesinas se acercaron a Teresa consolándola. Las lágrimas se confundían con los hilos de sangre que descendían por sus mejillas hundidas y pálidas como la cera.


No hay respuesta oficial de la iglesia... es... Estígmata- contestaba una mujer. Amanecía... Los soldados, como en estado de trance hipnótico habían pasado la noche contemplando el milagro. Muchos de ellos habían hecho apuestas entre ellos. -No llega a las tres de la madrugada... -No llega a las cinco... Todos los que apostaron sobre esto perdieron su dinero. Con las primeras luces del amanecer Teresa Neumann volvió a ser una mujer normal. Una pobre y harapienta campesina como cualquiera de las que se ven a diario por los campos de Europa. Con los primeros rayos del sol las heridas desaparecieron. Esa es la palabra correcta... desaparecieron. Allí en donde segundos antes había sangre, carne abierta y palpitante sólo quedaba la piel limpia y blanca. La mujer abrió los ojos... sonrió débilmente y elevó la mano haciendo la señal de la cruz sobre los presentes. Todos los soldados, sin excepción, cayeron de rodillas ante lo incomprensible. Incluso las sábanas estaban blancas, completamente limpias. Ni un rastro, ni una gota de sangre en parte alguna. Terminaba el fenómeno de Estígmata. Los soldados americanos eran los primeros en ver el extraño fenómeno. Sin embargo, Teresa Neumann había estado sufriendo del mismo por muchos años... veinte para ser exactos. ¿Cómo era posible semejante afluencia de sangre? ¿Cómo se podía disipar el líquido? ¿Cómo podía perder tan enormes cantidades de sangre sin morir? No hay respuesta médica... no la habrá jamás. Un soldado americano era escéptico. Mientras que Maria estaba en pleno apogeo de su estigmatización se acercó al lecho. Tomando un frasquito recogió directamente las gruesas gotas que escapaban de su frente. Dos días m s tarde tenía la respuesta del laboratorio. Sangre humana. No había dudas. No podía haberlas. Teresa Neumann tiene una historia interesantísima. Nacida en la misma villa en la que vivió toda su vida en la frontera con Checoslovaquia. Jamás salió de allí. Durante la Primera Guerra Mundial, mientras que se encontraba ayudando a varios campesinos amigos en la recogida de la cosecha sufrió una grave y dolorosa lesión en la espina dorsal. Los médicos fueron capaces de aliviar el dolor... pero no de sanarla.


De esta forma Teresa se convirtió en una especie de vegetal humano. Prendida a su silla de ruedas por el resto de la existencia. De allí en adelante su salud comenzó a deteriorarse. No había causa aparente para esta caída física. Sin embargo, las enfermedades hacían presa en Teresa una tras la otra. La parte izquierda del cuerpo se le paralizó. Las piernas perdieron la sensibilidad y el movimiento. Los ojos perdieron la visión. Parálisis, convulsiones, vómitos y ataques espasmódicos constituían la vida de la pobre mujer. Fue entonces que Teresa Neumann decidió rezarle a Santa Teresa de Ávila a fin de que le devolviera la vista.Santa Teresa de Avila vivió en España de 1515 a 1582. Desde muy pequeña sufrió (al igual que Teresa Neumann, de una serie de enfermedades que la mantenían al borde de la tumba) Sin embargo, la futura Santa, contra la voluntad de sus padres ingresó en un convento llamado de la Encarnación y situado en la ciudad de Ávila. Tenía la niña 12 años cuando entró en el convento. Durante los 18 años que sirvió a las órdenes de Dios tras de las impenetrables paredes de su monasterio tuvo varias visiones místicas y religiosas.El Convento de la Encarnación tenía fama en España por la extremada austeridad de su vida. Teresa de Ávila superó esta austeridad. Su vida se convirtió en una simple comunión con Dios. A su muerte dejó una estela de milagros que pronto hicieron que la iglesia Católica la canonizara. La beatificación fu‚ otorgada a Teresa de Ávila el mismo día en que Teresa Neumann rezó por sus ojos. Poco días después la pobre campesina recobraba la vista de un instante al otro. Claro está que atribuyó el milagro a Santa Teresa de Ávila. Dos años más tarde, cuando Santa Teresa alcanzó la canonización Teresa Neumann le rezó nuevamente pidiéndole que le devolviera el uso de sus piernas.
Una semana después la campesina caminaba perfectamente. El resto de sus achaques físicos desaparecieron por igual. Al año siguiente tuvo su primera Estígmata. Se trataba de una copia exacta de las heridas que afligieron a Jesús en la Cruz, Preguntada al respecto ella contestó "La visión de Cristo y su agonía es tan inenarrable que ya no puedo ser como los otros mortales. Me dedicaré a sufrir por él... por lo que sufrió por nosotros" Anuncio Teresa Neumann. Entre sus promesas especificó que "No probaría más alimento sólido en su vida. Su cuerpo material debía mantenerse con cucharadas de agua solamente" Los médicos la previnieron de que era imposible mantener el cuerpo y el alma juntos con semejante dieta. Pero ella aseguró que "Dios la mantendría viva"... y así sucedió. En septiembre de 1927 aumentó aún más la austeridad de su vida. Se negó a tomar las cucharadas de agua. Todo su alimento consistía en la hostia y el vino que tomaba en la consagración una vez a la semana. De allí en adelante, exactamente cada siete días aparecía la Estígmata en Teresa Neumann.
Lo que los soldados americanos habían contemplado era la historia de una manifestación sobrenatural conocida por estigmatización y que tiene 700 años de antigüedad. Las heridas de la estigmatización son semejantes a las de Cristo en la Cruz. La sangre que mana por estas heridas es incorruptible. Puede guardarse en cualquier contenido sin que se eche a perder. En muchos casos (no el de Teresa Neumann) la sangre va acompañada de un delicioso y fuerte perfume conocido como "Pasión por Cristo" Allá por la Edad Media la estigmatización era considerada por la iglesia Católica como algo más cerca del Diablo que de Dios. Cada caso en particular era estudiado. Y generalmente los Inquisidores encontraban "la presencia del Diablo en las personas estigmatizadas" las cuales casi siempre eran mujeres.



El primer caso de Estígmata se remonta al año 1224 y correspondió a San Francisco de Asís. Su visión angelical de un Serafín (Angel con seis pares de alas o grado superior en el orden angélico) hizo que inmediatamente comenzara a sangrar por las heridas del Señor. Desde el caso de San Francisco de Asís hasta el día de hoy más de 300 casos de Estígmata han sido reportados. Dos de ellos tuvieron especial significación para la ciencia.


El de Louise Lateau de Bélgica y Marie Luie Jahenny de Francia. Louise desplegó sus primeras heridas mientras que andaba por la edad de 20 años. El Doctor Geral Molloy quedó asombrado cuando le trajeron a una débil jovencita que sangraba profusamente de sus manos. Una vez examinada el doctor especificó que "no había heridas en las palmas de sus manos. Sin embargo, la piel se veía del color de una herida fresca, tenía la forma de una herida fresca y sangraba como una herida fresca... solo que la sangre surgía por los poros" Los sangramientos continuaron a intervalos regulares. Esto dio como resultado que enorme cantidad de peregrinos, curiosos y todo tipo de personas viajaran desde remotos lugares para ver a la "niña que sangra como Cristo" Un especialista internacional, el doctor Bois Warloment de la Academia Belga de Medicina decidió hacer una prueba final. Mandó a elaborar una especie de mano artificial de cristal que se ajustara perfectamente al de la muchacha. La mano le fué colocada dejando solo el espacio suficiente para que el aire circulara en ella. Poco después la mano de cristal desbordaba sangre por todas partes.

Toda ella era un mar de sangre cuando los padres alarmados llamaron al doctor Lecher. Este se apresuró a asistir junto a la enferma. Traía una cámara fotográfica y dejó constancia de lo sucedido para sus archivos. Después invirtió el proceso haciendo que la chica volviera a la normalidad. De aquella forma científica quedaba demostrado por primera vez, y con pruebas irrefutables que la estigmatización podía ser causada perfectamente por factores mentales e hipnóticos. Sin embargo, cuando los miembros del Colegio Médico Nacional de Alemania se enteraron de lo sucedido se apresuraron a protestar de los métodos empleados por el doctor Lecher. Tan alto y fuerte fue el escándalo que el profesor Lecher se vio obligado a dar marcha atrás. "Lo sucedido en Elizabeth claramente conlleva todos los signos de la llamada estigmatización. Yo simplemente fui el vehículo hipnótico para que estos signos progresaran hacia su estado físico" dijo el médico. Claramente establecía que "los síntomas estaban allí" Pero a los efectos de los detractores la Estigmata había sido producida artificialmente mediante el control hipnótico. Como para corroborar los experimentos de Lecher con Elizabeth, por aquellos días la iglesia Católica hizo la canonización de una conocida estigmatizada que había muerto hacía unos años.


Se trataba de Santa Gemma Galgani (1870 - 1903) Lo principal en este caso es que la "iglesia no hizo la menor alusión a los fenómenos de la Estígmata mientras que explicaba los fenómenos que habían hecho posible la canonización ¿Refutación Eclesiástica de la Estigmata? Sería muy aventurado decirlo. Sin embargo, pudiéramos decir que la actitud de la iglesia era de "espera y observación. Teresa Neumann, la más conocida de las estigmatizadas continuó viviendo a pesar de sus enormes pérdidas de sangre cada semana hasta la avanzada edad de 88 años. Uno de los grandes misterios de Neumann era su supervivencia con aquella terrible pérdida de sangre y su negativa a ingerir alimentos. "Si algún milagro existe en la Estígmata está en el hecho de que esta debía haber muerto en quince días" aseguraron los médicos allegados al caso. Según pasaban los años, se le hacía más difícil a Teresa Neumann el mantener sus rasgos de Estígmata, Ya al final de su vida, sus admiradores se quedaron en muchas ocasiones con los deseos de verla sangrar. El padre Herbert Thurston (católico) escribió un libro sobre la Estígmata. En el mismo se basaba en varios experimentos científicos para achacar lo sucedido a "causas psíquicas" Y como ejemplo clásico colocaba el hecho de que la Neumann al fallarle el control mental con lo avanzado de la edad, perdió en parte la Estígmata. Pero allí queda el doble milagro de su visión recuperada y de su parálisis desaparecida. Doble milagro que fue comprobado y recopilado por un grupo de seleccionados médicos y científicos. ¿Es la Estígmata un milagro? ¿Es la Estígmata una simple sugestión? No podemos saberlo. Aún es muy pronto para conocer los secretos del mundo sobrenatural que nos rodea... y al cual pertenecemos día a día sin darnos cuenta.









miércoles 29 de octubre de 2008

Carmelitas


Orden Religiosa que surgió alrededor del siglo XII, cuando San Bartolo del Monte Carmelo y un grupo de ermitaños, inspirados en el profeta Elias, se retiraron a vivir en el Monte Carmelo, considerado el jardín de Palestina ("Karmel" significa "jardín").
Del profeta Elías
han heredado la pasión ardiente por el Dios
vivo y verdadero, lo que se ve reflejado en el lema de su escudo: ZELO ZELATUS SUM PRO DOMINO DEO EXERCITUUM (Me consume el celo por el Señor, Dios de los Ejércitos.
En medio de las celdas construyeron una iglesia, que dedicaron a su patrona, la Virgen
Maria, a quien veneran como Nuestra Señora del Carmen. Tomaron así el nombre de "Hermanos de Santa María del Monte Carmelo" (en Latin Ordo fratrum Beatissimæ Virginis Mariæ de monte Carmelo).
El Patriarca
de Jerusalen, Alberto Avogadro, les entregó en el año 1209 una regla de vida, que sintetiza el ideal del Carmelo: vida contemplativa, meditación de la Sagrada Escritura y trabajo





Los Carmelitas nacimos en la falda del Monte Carmelo, Palestina, en el siglo XII, junto a la fuente de Elías Profeta (1 Re 17-18)






Carmelitas Descalzas:

En el año 1562, Santa Teresa de Jesús fundo el primer convento de Carmelitas Descalzas en la ciudad de Avila. Posteriormente junto con San Juan de la Cruz funda los Carmelias Descalzos.





En los orígenes, los primeros carmelitas eran un grupo de cristianos que, habiendo realizado una experiencia carismática en el Monte Carmelo, se unieron entorno a un Proyecto de Vida común con el único fin de vivir en obsequio de Jesús, desde el espíritu profético de Elías (ver ciclo de Elías profeta en 1Re cap. 17-19.21 y 2Re 2, 1-18) y la actitud contemplativa de María. El Carmelo nacía entonces como una “familia”, antes que como una organización jurídica, que deseaba vivir en comunión con Dios y los hermanos poniendo al servicio del Pueblo el carisma recibido como don del Espíritu.
En nuestro hoy, aquél deseo sigue latente.


Es necesario, por tanto, ampliar los lazos fraternos integrando en una misma Familia a aquellos miembros de la Iglesia que desde su propia vocación (laical o consagrada), comparten una misma espiritualidad y viven desde unos mismos valores.
El Proyecto de vida, que como Familia proponemos vivir, se cimienta en los valores evangélicos de la Regla carmelitana. En ella se prioriza la busqueda del Dios vivo
(oración/contemplación), crecer en la hermandad (fraternidad) y el servicio al pueblo de Dios (servicio/profetismo) bajo la acción del Espíritu, en una marco abierto y dinámico, atento a los signos de los tiempos presentes. Estos tres vectores son los pilares del Carisma carmelita que en las figuras de Elías y María ve a sus fundadores espirituales.
De esta manera, en la Familia Carmelita caminaremos con el compromiso de vivir y ofrecer al Pueblo de Dios nuestro carisma carmelita; una fuente inagotable de renovación espiritual reservada, no sólo para algunos, sino para todos los hijos de Dios.
Con respecto a los eremitas del Monte de Elías, el Papa Urbano IV el 5 de agosto de 1262 decía: “por el amor a la Tierra Santa, se habían consagrado en ella a Quien la había adquirido con el derramamiento de su sangre, para servirle bajo hábito de religión y de pobreza”.



Su Carisma
La Iglesia fue concebida misionera: Jesús dijo a los apóstoles, “ -Vayan y anuncien la Buena Noticia” (Mc 16, 15). Por medio de este mandato evangélico a cada creyente le es prioritario, según la vocación recibida, salir al encuentro del otro, expandir el Reino. De la misma manera cualquier grupo dentro de la Iglesia se ve afectado por las palabras de Jesús. El documento papal Familiaris Consortio explica que Toda familia cristiana tiene dimensión eclesial, es decir, está puesta al servicio del Reino de Dios en la historia, mediante la participación en la vida común y la misión de la Iglesia (FC44). No ajena a ello la Familia Carmelita tiene una misión propia que la caracteriza de cara el Pueblo de Dios y extensión del Reino. Considerando al carisma como substrato o eje principal de la misión, puede hablarse de una misión propiamente carmelita, aunque, naturalmente, asociada a la única misión de la Iglesia.La contemplación pide al cristiano carmelita echar raíces en la vida de Dios, la escucha de su Palabra y asiduidad en la oración aprendiendo a vivir la gratuidad, esto es, a vivir la vida como don para los demás. La fraternidad conduce al sentimiento de hermanos bajo los lazos del amor (Jn 13, 34) y ha de vivirse en pequeñas comunidades de fe que se abren a una fraternidad familiar y eclesial mayor. El profetismo/servicio al Pueblo configura al creyente en el Cristo crucificado como principal término de fidelidad al amor de Dios hasta las últimas consecuencias, denunciante de los valores contrarios a la Vida; se hace fermento en la masa, como portador de vida, de esperanza y de justicia.Desde este carisma la Familia Carmelita favorecerá la vivencia de fe de todos sus miembros, la profundización de la fe y el progreso de liberación interior, que el Espíritu Santo obra en cada uno, permaneciendo en obsequio de Jesucristo. Sus miembros como testigos del Dios vivo ofrecerán al mundo una salida trascendental ante tanto materialismo, consumismo y deterioro de la dignidad del Hombre y un camino de interioridad espiritual a fin de edificar a la persona como Templo del Espíritu (1Co 6, 19). Comprometidos a la lucha contra el pecado y la injusticia, animarán las realidades temporales en el campo de la paz y la justicia, especialmente en los ambientes cercanos y más necesitados. Sus miembros, nosotros carmelitas, navegaremos mar adentro (Duc in altum! Lc 5, 6) extendiendo nuestro carisma. conscientes de que los valores que encarna son un modo privilegiado de caminar juntos hacia Dios. Valorarlos, vivirlos y darlos a conocer será todo un reto para la misión de nuestra Familia Carmelita.


La organización

Los primeros fieles laicos unidos inicialmente bajo la recgla (Proyecto de Vida o Propósitum) redactada por el Patriarca de Jerusalén, San Alberto, a comienzos del siglo XIII, fueron poco apoco adaptándose a las circunstancias que les tocaba vivir. La Regla albertina contiene un ideal eremítico que responde al espíritu de la peregrinación a Tierra Santa y de la Comunidad primitiva de Jerusalén. En breve tiempo, asentados ya en Europa, se organizaron como Orden Mendicante mediante la bula pontificia de Inocencio IV y se les reconocía como los frailes de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo.


Esta nueva espiritualidad generaba una constante y pujante expansión: en el primer centenario el carisma carmelita daba frutos en todo Occidente. Fue así, que con el tiempo (a mediados del s. XV) surgieron las primeras comunidades de mujeres consagradas a la oración y vida contemplativa, las monjas carmelitas, formando la Segunda Orden después de la Primera Orden de los frailes. No obstante, nuestra Familia Carmelita no se agotaba con éstas dos órdenes, sino que, como expresión de un carisma eclesial al servicio de todo el Pueblo de Dios, dio origen y lugar a las más variadas formas de organización y de vivir el carisma carmelita. En los últimos siglos, si no desde el comienzo, el Laicado Carmelita ha sido fuente y fuerza de fraternidad compartiendo los valores propios del carisma carmelita. Dentro del Laicado Carmelita se distinguen varios niveles de participacion, todos ellos de igual dignidad y legitimación.


Un primer nivel formado por todas aquellas personas que no pertenecen a ningún grupo de formación carmelita, pero que sienten cercano a sus vidas el carisma y valores del Carmelo. Un segundo nivel integrado por aquellos que periódicamente se reúnen en grupos propios de la Familia para la formación cristiana y carmelita. Y un tercer nivel formado por quienes pertenecen a asociaciones y organizaciones jurídicamente establecidas entorno al carisma carmelita, denominadas Tercera Órden, como lo son las hermanas Trabajadoras Misioneras de la Familia Donum Dei, en Luján, y las cofradías, entre otros.
Laicos, religiosas, religiosos, monjas, frailes, todos integramos y formamos la Familia de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo. Que ella, como Madre y Hermana Nuestra, cuide de nosotros a fin de que como semilla en tierra buena, el Carmelo fecunde nuestra tierra argentina dando fruto abundante y duradero como aquellos primigenios del siglo XIII.

lunes 27 de octubre de 2008







Los Chakras y sus piedras


7mo Chakra : SAHASRARA (o Chakra de la corona). Posición : En la cúspide del cráneo. Es la puerta del cielo. Corresponde al mundo átmico, al espíritu divino : el padre, la voluntad de actuar, la universalidad, el mundo invisible y la puerta del ultravioleta. Es el punto de unión alquímico, la unión de las dos polaridades con la conciencia. Aquí se realiza la unión final entre Dios y su shakti, entre Shiva el padre y Kundalini la madre. Es a través de este centro de fuerza que podemos dejar nuestro cuerpo para ir a los mundos sutiles libre y concientemente (viajes astrales). Color : Violeta, blanco, oro. Aromas : Principio de la esencia pura. Piedras violeta : Amatista, charoíta, espinela violeta, tanzanita. Piedras blancas : Cristal de roca, diamante, yeso gema, ópalo blanco, perla, fenacita, piedra luna, piedra televisión. Piedras oro : Pepita de oro, oro cristalizado.



6to Chakra : AJNA ( Chakra Frontal o Tercer Ojo). Posición : Un dedo encima del nacimiento de la nariz, en medio de la frente. Está en correlación con el plano búdico : el amor sabio, el mundo supra mental. El Tercer Ojo vehicula el pensamiento racional e intuitivo y la percepción extrasensorial. Color : Índigo. Aromas : Menta, Jasmín. Piedras azul violáceo : Apatito azul, azurita, dumortierita, labradorita, lapislázuli, lazurita, ópalo negro, zafiro azul, sodalita, espinela azul, tanzanita, turmalina azul (indigolita), circón estarlita. Piedras violeta : Amatista, charoíta, coral violeta, fluorita violeta, ópalo blanco o negro con irisaciones violetas, espinela violeta, tanzanita, circón violeta. Piedras amarillas : Ámbar amarillo claro, crisoberilo amarillo claro, citrino, danburita amarilla, diamante amarillo, fluorita amarilla, ojo de tigre, ortosa, zafiro amarillo, escapolita amarillo paja, esfalerita amarilla, esfeno, topacio imperial. Ametrina violeta y amarilla.



5to Chakra : VISHUDDHA (o chakra de la garganta). Posición : Situado en la base de la garganta entre la yugular y la laringe. Está asociado al plano causal o al mundo del mental superior. Sólo el sonido puede penetrar el éter, es la razón por la cual este centro es emisor - receptor del sonido. Es la expresión del Amor, ya despierto por el cuarto chakra. Permite la materialización del Verbo y da forma a los mantras. Color : Azul. Aromas : Salvia, eucalipto. Piedras azul pálido : Aguamarina, cianita, cordierita, danburita azul, diamante azul, euclasa azul, fluorita azul, hemimorfita, labradorita, topacio azul, zafiro azul claro, turmalina indicolita. Piedras azul verdoso : Aguamarina, amazonita, apatito, crisocola, dioptasa azulada, esmeralda azulada, euclasa, fluorita azul verdoso, hemimorfita, ojo de halcón, ópalo negro a marcadamente azul verdoso, turquesa. Piedras plateadas : Marcasita, galena, plata nativa.



4to Chakra : ANAHATA (o chakra del corazón). Posición : Situado entre los omóplatos, levemente a la izquierda de la espina dorsal (esternón). Este chakra cardíaco simboliza el mental concreto o mental inferior. Es la vía del amor. Aquí se unen el principio masculino (o el intelecto en nosotros) y el principio femenino (o la intuición de la energía divina). Color : Verde y rosa. Aromas : Esencia de rosa. Piedras rosa : Coral rosa, cornalina rosa, danburita rosa, diamante rosa, kunzita, manganita, morganita, ópalo rosa, fenacita rosa, perla rosa, cuarzo rosa, rodocrosita, rodonita, turmalina rosa, escapolita rosa, topacio rosa. Piedras verdes : Amazonita, aventurina, berilo verde, crisocola, crisoprasa, diópsida, dioptasa, esmeralda, epidota, euclasa verde, fluorina verde, granate tsavorita y demantoide, heliodoro verde, jade imperial, jadeíta, jade nefrita, malaquita, moldavita, peridota, serpentina, turmalina verde, turmalina sandía, zoisita. Piedras doradas : Jade magnetita, marcasita, pirita, cuarzo rutilo, oro.



3er Chakra : MANIPURA (o Chakra del Plexo Solar). Posición : Dos dedos encima del ombligo. Este chakra nos remite a la conciencia del mundo astral, dividido en dos partes : Astral inferior : amarillo anaranjado : Las pasiones, las emociones vivas, los deseos, el egoísmo y las cóleras. Estamos aquí en el elemento fuego / vista. Astral superior : amarillo dorado : El amor fraternal, la sensualidad. Estamos aquí en el elemento aire / olor. Color : Amarillo. Aromas : Lavanda, Romero, Bergamota. Piedras amarillas / amarillo verdoso : Ágata amarilla, ámbar, ametrina, andalucita, brasilianita, calcita amarilla, crisoberilo, citrino, danburita, granate andradita, heliodoro, hidenita, hiperstene, ojo de gato, ojo de tigre, ortosa, peridota, fenacita amarilla, pirita, cuarzo rutilo, zafiro amarillo, escapolita, serpentina, esfalerita, esfena, topacio imperial vesubianita.



2do Chakra : SVADHISTANA (o Chakra del sexo). Posición : Primera lumbar de la columna vertebral, dos dedos debajo del ombligo. Es el chakra sagrado, centro de la fuerza donde se vive la dimensión del amor sexual. Es igualmente el chakra esplénico que encuentra su contraparte en el bazo. Las vibraciones de este órgano se imprimen en el cuerpo etérico. Estamos aquí en el elemento agua que corresponde al gusto. Es la puerta de entrada de las fuerzas vitales. Este chakra nos conduce a reflexionar sobre la relación con los otros, la relación de pareja y la atracción física que de ella deriva. Color : Naranja. Aromas : Ylang Ylang, Sándalo, Mirra. Piedras naranja rojiza, naranja pardo :Ágata rojo anaranjado, ámbar pardo, andalucita, calcita naranja, citrino ámbar, crocoíta, granate naranja pardusco, jaspe rojo o naranja, ópalo de fuego, piedra del sol, esfalerita, espinela naranja, topacio imperial.



1er Chakra : MULADARA (o chakra de base). Posición : entre el ano y los órganos genitales. Es el chakra de la unión entre el espíritu y la materia. Es en este chakra que se vive la polaridad primordial (positivo / negativo). Permite despertar en nosotros el fuego, el yo conciente que afirma el YO (la individualidad). Estamos aquí en el elemento tierra. Corresponde al sentido del tacto. Color : rojo o negro. Aromas : Cedro y Clavo de olor. Piedras rojas o rojo marrón : Ágata roja, madera fósil, coral, cornalina, crocoíta, granate piropo y almandina, rodolita y hesonita, heliotropo, hematita, jaspe rojo, ojo de hierro, piedra del sol, rubí, rutilo, espinela roja, circón jacinto. Piedras pardo oscuro a negro : Morión, obsidiana, ónix negro, cuarzo ahumado, turmalina negra, tectitas negras.

sábado 25 de octubre de 2008

Beata Angela De Foligno

Beata Ángela de Foligno (1249-1309)

Por Isaac Vázquez, o.f.m.

Ángela vino al mundo a mediados del siglo XIII, probablemente hacia el año 1249. La posteridad quiso inmortalizar con su nombre el de la bella ciudad que la vio nacer y que sesenta años después, en 1309, había de ser también el lugar de su sepultura. Si bien es cierto que los santos, ya en vida, son más moradores del cielo que de la tierra, no pueden, sin embargo, al igual que todos los mortales, sacudir del todo el lastre que los hace hijos de su tiempo y de su ambiente. La época en que vivió la beata Ángela presenta rasgos singulares, ricos en contrastes, como acontece siempre en toda época de transición.

Las grandes ideas características de la Edad Media brillan ya en la mitad del siglo XIII con luces de atardecer.

Ángela tuvo que vivir, pues, en una época fronteriza. Y en el drama de su vida, pecadora en un principio, santa después, no es difícil descubrir las huellas del ambiente en que se movió. De elevada posición, poseía riquezas, castillos, joyas y fincas. Se casó en temprana edad, y tuvo varios hijos. Tanto en sus años juveniles, como después en su estado de esposa y de madre, apuró pródiga la copa de los placeres que el mundo le brindaba. Ella misma confesará más tarde una y muchas veces sus graves desvaríos. Sin que nos veamos precisados a creer al pie de la letra la exactitud de estas confesiones, fruto más del arrepentimiento que de la verdad objetiva, no se pueden descartar tampoco los hechos que, por otra parte, están en conformidad con las circunstancias históricas que los rodean. En efecto, la cuna de Ángela fue mecida por aires nada saturados de clericalismo. Foligno, ciudad obstinadamente ligada al emperador, estaba siempre dispuesta a ponerse en pie de guerra contra cualquier pretensión del Papa. Pero la suerte de las armas muchas veces le era adversa, y uno de aquellos años sufrió una aplastante e ignominiosa derrota por parte de las fuerzas pontificias de Asís y de Perusa. ¿Quién duda de que entre la distinguida estirpe de Ángela no se encontrarían entonces rabiosos gibelinos, para quienes los nombres de curas, papas y frailes venían resultando sinónimos de declarados enemigos políticos? Nos dirá Ángela más tarde que en su madre encontraba gran obstáculo para la conversión.

Pero la gracia de Dios iba obrando en lo profundo de su alma. Las circunstancias han cambiado con el tiempo. Es hacia el año 1285. Foligno es ahora una ciudad súbdita del Papa y protegida por él. Ángela anda en sus treinta y cinco. Sus pecados de la juventud comienzan a producirle cierto escozor en la conciencia. Le llega también la prueba. En breve tiempo pierde a su madre, a su marido y a sus hijos. Huérfana de sus seres queridos, comienza a practicar la religión, pero en un principio sin apartarse del todo del pecado. Por eso hace comuniones sacrílegas, por no confesar sinceramente sus pecados. Es la hora de los confusos sentimientos: la lucha entre el espíritu y el cuerpo. Se halla sin luz, como Saulo en el camino de Damasco.

Pero allí cerca estaba Asís. «Oriente diré, que no Asís», cantó el Dante. El ejemplo de Francisco continuaba fascinando a muchas almas desde hacía casi un siglo. Para Ángela constituyó también un faro en esta noche oscura del espíritu. Un día en que se encontraba atormentada por remordimientos de conciencia, pidió a san Francisco que le sacara de aquellas torturas. Poco después entró en la iglesia de San Feliciano, donde predicaba a la sazón un religioso franciscano; se sintió tan conmovida que, al bajar el predicador, se postró ante su confesonario, y, con grande compunción, hizo confesión general de toda su vida, quedando muy consolada.

El fraile se llamaba Arnaldo, cuya vida, al igual que la de nuestra Beata, no ha podido ser hasta ahora suficientemente estudiada, por falta de datos. Parece ser, sin embargo, que pertenecía a la comunidad de Asís, y que en la Orden seguía la corriente de los llamados «Espirituales», grupo que hicieron célebre, entre otros, los nombres de Pedro Juan Olivi, Ángel Clareno, Hubertino de Casale y el mismo Juan de Parma, general que fue de toda la Orden. Lo que sí sabemos ciertamente de fray Arnaldo es que, a partir de la conversión de Ángela, pasó a ser su confesor, su director y su confidente espiritual. Gracias a sus ruegos y a su pluma de amanuense, la posteridad puede saborear la Autobiografía de la beata Ángela, conocida también con el nombre de Memorial de fray Arnaldo, verdadero tesoro de teología espiritual, donde se encierran las inefables experiencias místicas de esta alma, desde su conversión, en 1285, hasta el año 1296, en que se consuman sus admirables ascensiones hasta la contemplación del misterio de la Santísima Trinidad.

Pasman los prodigios que la divina gracia, en tan breve tiempo, ha obrado en esta alma privilegiada. Su trato íntimo con la divinidad, sus éxtasis escalofriantes, los secretos celestiales que en ellos se le confiaban, son más para admirados que para descritos. L. Leclève no duda en afirmar que Ángela de Foligno, por el crecido número de sus visiones, solamente admite parangón con Teresa de Avila; y a ambas llama reinas de la teología mística.
Nuestra pobre fraseología humana resulta inadecuada para captar los misteriosos coloquios entre Ángela y la divinidad. La misma Beata sufría y se lamentaba, porque después de escuchar la lectura de lo que acababa de dictar a fray Arnaldo, le parecía que allí no se contenían más que blasfemias y burlas. Así son de mezquinos nuestros conceptos humanos cuando se los quiere hacer pasar por vehículos de realidades divinas.

Si estas dificultades encuentran los santos para exteriorizar sus propias experiencias, ¿qué pasará cuando los hombres se afanan por querer clasificarlas y analizarlas desde afuera y a distancia? Dejemos a los santos saborear dulcemente las inefables dulzuras nacidas del contacto íntimo con la divinidad. Las flores de la vida mística crecen, como las estrellas alpinas, en las cumbres de las altas montañas, y no a todos es dado llegar a esas alturas para disfrutar de su aroma. Unos habrán de contentarse con acampar muy cerca de la cima; otros, a la mitad; algunos, tal vez los más, apenas si habrán caminado unos pasos hacia la cúspide de la montaña. Pero lo que sí es cierto es que todos deben intentar subir la cuesta de la montaña espiritual; diríase con otras palabras, todos están llamados a ejercitarse en la vida ascética, mediante la posesión de las virtudes cristianas y la práctica de la perfección, rastreando los senderos, a veces tortuosos y empinados, que conducen a las recónditas alturas de la mística. En electo, estas dos vías, ascética y mística, no se desenvuelven a manera de dos paralelas, sino que constituyen, en el pensamiento de la beata Ángela, las dos mitades, inicial y terminal respectivamente, de una misma vida espiritual. Así, pues, si no todos los cristianos podrán tocar con sus manos el término de esa línea ascendente, todos, sin embargo, están obligados a no desistir de lanzarse a la carrera espiritual. «Y que nadie se excuse –les advierte la Beata– con que no tiene ni puede hallar la divina gracia, pues Dios, que es liberalísimo, con mano igualmente pródiga la da a todos cuantos la buscan y desean».

Cosas admirables sobre la perfección ha dejado escritas la beata Ángela. En dieciocho etapas va describiendo, en el primer capítulo de su autobiografía, el laborioso proceso de su conversión, desde que comenzó a sentir la gravedad de sus pecados y el miedo de condenarse hasta el momento en que al oír hablar de Dios se sentía presa de tal estremecimiento de amor, que aun cuando alguien suspendiera sobre su cabeza una espada, no podía evitar los movimientos. A la beata Ángela se le atribuyen, además de la Autobiografía de fray Arnaldo, unas exhortaciones, algunas epístolas y un testamento espiritual, que han merecido a su autora ser considerada por algunos nada menos que como magistra theologorum. Sin ocultar el tono de exageración que el cariño de los discípulos ha puesto en este elogio hacia la madre espiritual, hay que reconocer que los opúsculos de la beata Ángela recogen lo mejor que de teología ascética habían escrito los grandes maestros de la escolástica; y colocada además providencialmente en los umbrales de una época nueva, logra trasvasar a los odres del Renacimiento los vinos añejos de la espiritualidad del siglo XIII. Los aires renacentistas de acercamiento al hombre, a lo individual y concreto, la mueven a abrazar el pensamiento franciscano que coloca a Cristo, Hombre- Dios, por centro de toda la vida espiritual, ejemplar de todas las virtudes y única vía para caminar hacia la perfección. Empapada en el espíritu de san Francisco, a cuya Tercera Orden de Penitencia se incorporó desde los primeros días de su conversión, e inspirada en el pensamiento bonaventuriano, la beata Ángela es la gran mística de la humanidad de Cristo. La imitación de Cristo- Hombre, mediante el ejercicio de las virtudes, es la meta de la ascética, así como la unión con Dios, por medio de Cristo, es la consumación y remate de la mística.

Pero la espiritualidad de nuestra Beata recibe modalidades nuevas, dentro de lo franciscano; pues mientras el cristocentrismo de la escuela franciscana, en general, se orienta hacia la Encarnación, hay que reconocer que para la beata Ángela todo gira en torno a la cruz. La pasión y muerte de Cristo es la demostración más grande de amor que el Hijo de Dios ha podido dar a los hombres. Cristo desde la cruz es el Libro de la Vida, como lo llama ella, en el cual debe leer todo aquel que quiera encontrar a Dios. Era tal la devoción que sentía hacia la cruz que, si le cuadraba contemplar una estampa o un cuadro en que se representaba alguna escena de la pasión, se apoderaba de sus miembros la fiebre y caía enferma. Por eso la compañera procuraba esconderle las representaciones de la pasión, para que no las viese. Sus opúsculos fueron editados varias veces, en siglos pasados, con el título significativo de Theologia Crucis. En la meditación de la pasión era donde conocía con más viveza la gravedad de sus pecados pasados, y los lloraba con mayor dolor. Aquí es donde se decide a tomar resoluciones que dan nuevo rumbo a su vida. «En esta contemplación de la cruz –refiere ella– ardía en tal fuego de amor y de compasión que, estando junto a la cruz, tomé el propósito de despojarme de todas las cosas, y me consagré enteramente a Cristo.» La pobreza, la estricta pobreza de espíritu, era la contraseña que ella exigía para distinguir los verdaderos discípulos de Cristo. Muchos se profesan de palabra seguidores de Cristo; pero en realidad y de hecho abominan de Cristo y de su pobreza. En las páginas de sus opúsculos el amante de la historia podrá descubrir las inquietudes en torno a la pobreza de Cristo que convivieron los espirituales franciscanos y nuestra Beata de Foligno.

Junto a la cruz, la beata Ángela aprendió a ser la gran confidente del Sagrado Corazón de Jesús, muchos siglos antes que santa Margarita María recibiera los divinos mensajes. «Un día en que yo contemplaba un crucifijo, fui de repente penetrada de un amor tan ardiente hacia el Sagrado Corazón de Jesús, que lo sentía en todos mis miembros. Produjo en mí ese sentimiento delicioso el ver que el Salvador abrazaba mi alma con sus dos brazos desclavados de la cruz. Parecióme también en la dulzura indecible de aquel abrazo divino que mi alma entraba en el Corazón de Jesús.» Otras veces se le aparecía el Sagrado Corazón para invitarla a que acercase los labios a su costado y bebiese de la sangre que de él manaba. Abrasada en esta hoguera de amor, nada tiene de extraño que se derritiese en ardientes deseos de padecer martirio por Cristo.

El amor que Cristo nos demostró en la cruz, se perpetúa a través de los siglos de una manera real en el sacramento de nuestros altares. La devoción a la Eucaristía, tan característica de los tiempos modernos, tiene una eminente precursora en la beata Ángela. Fueron muchas las visiones, con que el Señor la recreó en el momento de la consagración, o durante la adoración de la sagrada hostia. Siete consideraciones dedica a la ponderación de los beneficios que en este sacramento se encierran. El cristiano debe acercarse con frecuencia a este sacramento, seguro de que, si medita en el grande amor que en él se contiene, sentirá inmediatamente transformada su alma en ese mismo divino amor. La Beata exhorta, sin embargo, a cada cristiano a que se haga, a modo de preparación, las siguientes consideraciones: ¿A quién se acerca? ¿Quién es el que se acerca? ¿En qué condiciones y por qué motivos se acerca?

Abrazada con Cristo en la Cruz, arrimada a su costado y confortada con el Pan de Vida, la beata Ángela recibió la visita de la hermana muerte. Eran las últimas horas del día 4 de enero de 1309 cuando esta privilegiada mujer, rodeada de un gran coro de hijos espirituales, entregaba plácidamente su alma al Redentor. Su cuerpo fue sepultado en la iglesia del convento franciscano de Foligno. Sobre su sepulcro comenzó Dios a obrar en seguida muchos milagros. El papa Clemente XI aprobó el culto, que se le tributó constante, el día 30 de abril de 1707.
Jalaluddin Rumi


Impactantes palabras que nos pueden servir de prólogo para hablar acerca de uno de los mas grandes santos y místicos universales, así como Maestro de la Vía para los sufís, Maulana Jalaluddin Rumi.Nació en Balkh (Afganistán), el 29 de Septiembre de 1207.


Se cuenta que cuando Rumi tenía solo cinco años de edad, solía ponerse en su cuna muy alterado, pues acababa de contemplar en su mente a personajes como Gabriel, la Virgen María, Abraham y otros.La causa de estas perturbaciones era que las formas espirituales del ausente (mundo invisible) surgían ante su vista, es decir, mensajeros angélicos, genios justos y hombres santos... Solían aparecérsele en forma corporal. Su padre la calmaba, diciéndole.”Estas son las Existencias ocultas. Acuden a presentarse ante ti, para ofrecerte regalos y presentes del mundo invisible”.


Cuando Jalaluddin tenía 6 años de edad, se cuenta que estaba jugando con otros niños en la azotea de su casa. Sucedió que un niño propuso saltar de una azotea a otra. Maulana les dijo que esos juegos más bien eran propios de perros y gatos y que era vergonzoso que ellos jugaran a tales bajezas. Exclamó: “Subamos al cielo y reunámonos con los Ángeles”. Y, dicho esto, sus jóvenes compañeros le perdieron de vista. Estos desconcertados, dieron la voz de alarma ante la desaparición de Maulana. Cuando volvió a aparecer, al cabo de paco rato, estaba pálido y un poco asustado, y les dijo:-Mientras os hablaba, descendió sobre mí del cielo un grupo de hombres vestidos con mantos verdes y me subieron a los cielos superiores y me llevaron por los espacios celestiales, y oí la voz de alarma que disteis. Entonces esas criaturas volvieron a traerme con vosotros. Cuanto contaba siete años de edad, de repente, un día Dios le otorgó aparecérsele visiblemente ante él. Al instante se desvaneció.

Al recobrar la conciencia oyó una voz de los Cielos que decía:“¡Oh Jelalu-d-Din! Por la majestad de nuestra gloria, deja desde ahora de combatir contigo mismo; porque te hemos exaltado a la posición de la visión ocular.”Jalaluddin se inclinó entonces lleno de gratitud por este signo de gracia, para servir el Señor hasta el final de sus días con todas sus fuerzas; en la firme esperanza que aquellos que le siguiesen alcanzarían ese elevado grado de favor y excelencia.Dos años después de la muerte de su padre, fue de Konya a Aleppo para estudiar. Como se sabía que era el hijo de un gran maestro espiritual y también buen estudiante su profesor le concedía mucha atención, coyuntura que provocó las envidias de los demás estudiantes. Estos le comentaban al gobernador de la ciudad que Jalaluddin era inmoral porque cada noche dejaba su celda por alguna razón desconocida y desaparecía.


El gobernador intrigado, resolvió ver y juzgar por si mismo.A medianoche, como de costumbre, salió de su habitación y fue directamente hasta la verja cerrada del colegio, seguido por el gobernador. La verja se abrió como por arte de magia y Jalaluddin atravesó las calles hasta la puerta cerrada de la ciudad. Esta también se abrió por si misma; y de nuevo ambos la atravesaron. Continuaron y llegaron hasta la tumba de Abraham (en Hebrón, a unos 563 Km. de distancia), Allí se pudo ver la cúpula de un edificio, ocupada por una hueste de formas vestidas de verde, que salieron para encontrarse con Jalaluddin y lo llevaron al edificio.El gobernador perdió el conocimiento aterrorizado y no lo recobró hasta después de la salida del sol.En esos momentos ya no pudo ver ningún edificio con cúpulas ni ningún ser humano. Durante tres días y tres noches erró por una planicie sin caminos, hambriento y sediento con los pies llagados.
Mientras tanto, al notar los funcionarios del gobernador su ausencia de dedicaron a buscarlo hasta que preguntaron a Jalaluddin, quién les dijo donde podrían hallar a su señor. Por fin lo encontraron y la llevaron a su hogar. El gobernador se convirtió desde entonces en un adepto y discípulo de Jalaluddin.En la ciudad de Damasco permaneció por espacio de 7 años. Allí fue donde vio por primera vez a su gran amigo Shamsuddin de Tabriz, envuelto en su notable y peculiar capa de fieltro negro. Shams se dirigió a él, pero Jalaluddin se apartó mezclándose con la multitud. Poco después volvió a Konya. En el año 1244 d.de C. Shamsuddin de Tabriz llegó a Konya. Este gran hombre, tras adquirir una reputación de elevada santidad en Tabriz, como discípulo de cierto hombre sagrado, un constructor de cestas, había viajado por diversos países en búsqueda de sus mejores maestros espirituales. Rogaba a Dios que pudiera serle revelado quien sería el mas oculto de los favoritos de la voluntad divina, de forma que pudiera acudir a él y aprender todavía mas sobre los misterios del amor divino. Se le indicó que el hombre que mas contaba con el favor de Dios era Jalaluddin por lo que sin pérdida de tiempo acudió a Konya.
Tras una serie de preguntas un tanto extrañas y enigmáticas por parte de Shams hacía Jalaluddin, éste se desmayó. Al recobrar la conciencia lo llevó a su hogar y estuvieron unidos meses en sagradas comunicaciones sin salir para nada de la casa.Al final los discípulos de Jalaluddin se impacientaron e hicieron ante la casa un amenazador y amenazante tumulto. Lo cierto es que Shams desapareció misteriosamente en marzo del año 1246. Desde entonces Jalaluddin adoptó como signo de duelo por su pérdida, el sombrero gris y la amplia capa que llevan desde entonces los derviches de su orden. También a tenor de la visita del Maulana (maestro) Shams, se instituyó por vez primera los servicios musicales que se observan en dicha orden, mientras realizan su peculiar danza.

Como herencia cultural ha dejado tres libros:
El Mathnawi, que es un extenso trabajo compuesto a lo largo de toda su vida. Es considerado como modelo de poesia en la literatura persa. Incluye diferentes tipos de contenido: cuentos de enseñanza, fragmentos de conversaciones con sus discípulos, interpretaciones de pasajes coránicos, indicaciones de carácter moral, alusiones metafísicas. En fin, una obra amplia y profunda, habiendo llegado incluso a denominarse el “Corán en persa”.


El Diwan, que es un poema místico amoroso, dado a luz como consecuencia de la relación que mantuvo con Shamsuddin de Tabriz. Este derviche errante abrió lo ojos a Jalaluddin al amor divino, instruyéndole en los mas profundos misterios del espíritu. Es pues todo el libro una delicada exaltación del amor cuyo fruto más elevado es el conocimiento del Amado y su fusión con El.Fihi ma Fihi, el tercero, contiene un conjunto de charlas a sus discípulos que su hijo el sultán Walad, recopiló y dio forma, donde expone sus ideas fundamentales sobre la filosofía y mística del Islam.


Moulana Jalaluddin Rumi, en su famosa obra El Masnawi, cuenta la historia de un grupo de hombres en India que nunca habían visto un elefante. El elefante era exhibido en ciudades y pueblos, y un día quedó arrinconado en el establo de un lugar donde nadie había visto jamás un animal de su aspecto. Cuatro curiosos que se enteraron de la existencia de aquella maravilla decidieron verla antes que los demás. Era ya de noche y no había luz en el establo; en completa oscuridad se acercaron al animal y empezaron a palparlo. Uno, al tocarle la trompa, se imaginó al elefante como una manguera; el segundo le tocó la oreja y lo describió como un abanico; el tercero, tocándole una pata, creyó que era una columna; el cuarto le tocó el lomo y pensó que era una especie de trono. Ninguno tuvo una idea completa de lo que es un elefante. Todo lo que dijeron sobre el elefante era falso en cuanto a su definición, pero hay que admitir que quienes le tocaron efectivamente se encontraron con el animal mismo. Jalaluddin añade: "Si hubieran tenido una vela en la mano, no habría habido tanta diferencia de opinión entre ellos".Para nosotros esta vela no es otra que la senda mística para llegar al conocimiento de la Verdad. El sufí dice que, para que el hombre sea verdadero testigo de la perfección del Absoluto, tiene que verla con la visión interior globalizante. Si comparamos el océano con la totalidad y la gota con lo parcial, según el sufí es imposible ver el océano por el ojo de la gota. Es preciso que la gota se una al océano y se convierta en océano para así poder ver el océano por el ojo del mismo océano.Maulana Jalaluddin Rumi dejó su cuerpo físico en el año 1273, en Konia (Turquía). A su entierro asistieron personas de todas las creencias, religiones y estamentos sociales y culturales. La extensión de la influencia de Rumi es incalculable, pues su persona y su pensamiento fueron universales. Todos los años el día 17 de Diciembre se celebra un festival de derviches que visitan la tumba de Maulana en Konia.Su obra, la Orden Mevlevi, a la que dio nombre, y sus escritos se han mantenido vivos hasta nuestros días y hoy son conocidos en casi todo el mundo, más de setecientos años después de su partida.


Como punto y final terminamos con una síntesis del pensamiento Mevlevi respecto al ser humano y la divinidad.“El hombre es una parte de la divinidad. O mejor, el hombre no existe: existe el alma humana. El hombre debe sacrificarse materialmente; de hecho, en todos los sistemas esotéricos o místicos hay que sacrificarse ante el Creador. Una vez cumplido este acto, ya no hay hombre, sólo hay Dios. Este es el mensaje de todo el sufismo islámico. Existen muchos poemas y alegorías que giran alrededor de esta idea: que el hombre, en último grado de su desarrollo espiritual, debe integrarse en el Alma divina. No hay más que un solo existente: Dios. No hay otro. Todo lo visible o lo invisible, toda la existencia es, de hecho, una manifestación divina. Así pues, el hombre debe volver a su origen”.
San PabloPrimer ermitaño
La vida de este santo fue escrita por el gran sabio San Jerónimo, en el año 400.
Nació hacia el año 228, en Tebaida, una región que queda junto al río Nilo en Egipto y que tenía por capital a la ciudad de Tebas.
Fue bien educado por sus padres, aprendió griego y bastante cultura egipcia. Pero a los 14 años quedó huérfano. Era bondadoso y muy piadoso. Y amaba enormemente a su religión.
En el año 250 estalló la persecución de Decio, que trataba no tanto de que los cristianos llegaran a ser mártires, sino de hacerlos renegar de su religión. Pablo se vio ante estos dos peligros: o renegar de su fe y conservar sus fincas y casas, o ser atormentado con tan diabólica astucia que lo lograran acobardar y lo hicieran pasarse al paganismo con tal de no perder sus bienes y no tener que sufrir más torturas. Como veía que muchos cristianos renegaban por miedo, y él no se sentía con la suficiente fuerza de voluntad para ser capaz de sufrir toda clase de tormentos sin renunciar a sus creencias, dispuso más bien esconderse.


Era prudente.
Pero un cuñado suyo que deseaba quedarse con sus bienes, fue y lo denunció ante las autoridades. Entonces Pablo huyó al desierto. Allá encontró unas cavernas donde varios siglos atrás los esclavos de la reina Cleopatra fabricaban monedas. Escogió por vivienda una de esas cuevas, cerca de la cual había una fuente de agua y una palmera. Las hojas de la palmera le proporcionaban vestido. Sus dátiles le servían de alimento. Y la fuente de agua le calmaba la sed.
Al principio el pensamiento de Pablo era quedarse por allí únicamente el tiempo que durará la persecución, pero luego se dio cuenta de que en la soledad del desierto podía hablar tranquilamente a Dios y escucharle tan claramente los mensajes que Él le enviaba desde el cielo, que decidió quedarse allí para siempre y no volver jamás a la ciudad donde tantos peligros había de ofender a Nuestro Señor. Se propuso ayudar al mundo no con negocios y palabras, sino con penitencias y oración por la conversión de los pecadores.


Dice San Jerónimo que cuando la palmera no tenía dátiles, cada día venía un cuervo y le traía medio pan, y con eso vivía nuestro santo ermitaño. (La Iglesia llama ermitaño al que para su vida en una "ermita", o sea en una habitación solitaria y retirada del mundo y de otras habitaciones).
Después de pasar allí en el desierto orando, ayunando, meditando, por más de setenta años seguidos, ya creía que moriría sin volver a ver rostro humano alguno, y sin ser conocido por nadie, cuando Dios dispuso cumplir aquella palabra que dijo Cristo: "Todo el que se humilla será engrandecido" y sucedió que en aquel desierto había otro ermitaño haciendo penitencia. Era San Antonio Abad. Y una vez a este santo le vino la tentación de creer que él era el ermitaño más antiguo que había en el mundo, y una noche oyó en sueños que le decían: "Hay otro penitente más antiguo que tú. Emprende el viaje y lo lograrás encontrar". Antonio madrugó a partir de viaje y después de caminar horas y horas llegó a la puerta de la cueva donde vivía Pablo. Este al oír ruido afuera creyó que era una fiera que se acercaba, y tapó la entrada con una piedra. Antonio llamó por muy largo rato suplicándole que moviera la piedra para poder saludarlo.


Al fin Pablo salió y los dos santos, sin haberse visto antes nunca, se saludaron cada uno por su respectivo nombre. Luego se arrodillaron y dieron gracias a Dios. Y en ese momento llegó el cuervo trayendo un pan entero. Entonces Pablo exclamó: "Mira cómo es Dios de bueno. Cada día me manda medio pan, pero como hoy has venido tú, el Señor me envía un pan entero."
Se pusieron a discutir quién debía partir el pan, porque este honor le correspondía al más digno. Y cada uno se creía más indigno que el otro. Al fin decidieron que lo partirían tirando cada uno de un extremo del pan. Después bajaron a la fuente y bebieron agua cristalina. Era todo el alimento que tomaban en 24 horas. Medio pan y un poco de agua. Y después de charlar de cosas espirituales, pasaron toda la noche en oración.


A la mañana siguiente Pablo anunció a Antonio que sentía que se iba a morir y le dijo: "Vete a tu monasterio y me traes el manto que San Atanasio, el gran obispo, te regaló. Quiero que me amortajen con ese manto". San Antonio se admiró de que Pablo supiera que San Atanasio le había regalado ese manto, y se fue a traerlo. Pero temía que al volver lo pudiera encontrar ya muerto.
Cuando ya venía de vuelta, contempló en una visión que el alma de Pablo subía al cielo rodeado de apóstoles y de ángeles. Y exclamó: "Pablo, Pablo, ¿por qué te fuiste sin decirme adiós?". (Después Antonio dirá a sus monjes: "Yo soy un pobre pecador, pero en el desierto conocí a uno que era tan santo como un Juan Bautista: era Pablo el ermitaño").
Cuando llegó a la cueva encontró el cadáver del santo, arrodillado, con los ojos mirando al cielo y los brazos en cruz. Parecía que estuviera rezando, pero al no oírle ni siquiera respirar, se acercó y vio que estaba muerto. Murió en la ocupación a la cual había dedicado la mayor parte de las horas de su vida: orar al Señor.
Antonio se preguntaba cómo haría para cavar una sepultura allí, si no tenía herramientas. Pero de pronto oyó que se acercaban dos leones, como con muestras de tristeza y respeto, y ellos, con sus garras cavaron una tumba entre la arena y se fueron. Y allí depositó San Antonio el cadáver de su amigo Pablo.



San Pablo murió el año 342 cuando tenía 113 años de edad y cuando llevaba 90 años orando y haciendo penitencia en el desierto por la salvación del mundo. Se le llama el primer ermitaño, por haber sido el primero que se fue a un desierto a vivir totalmente retirado del mundo, dedicado a la oración y a la meditación.
San Antonio conservó siempre con enorme respeto la vestidura de San Pablo hecha de hojas de palmera, y él mismo se revestía con ella en las grandes festividades.
San Jerónimo decía: "Si el Señor me pusiera a escoger, yo preferiría la pobre túnica de hojas de palmera con la cual se cubría Pablo el ermitaño, porque él era un santo, y no el lujoso manto con el cual se visten los reyes tan llenos de orgullo".
San Pablo el ermitaño con su vida de silencio, oración y meditación en medio del desierto, ha movido a muchos a apartarse del mundo y dedicarse con más seriedad en la soledad a buscar la satisfacción y la eterna salvación.


Oh Señor: Tu que moviste a San Pablo el primer ermitaño a dejar las vanidades del mundo e irse a la soledad del desierto a orar y meditar, concédenos también a nosotros, dedicar muchas horas en nuestra vida, apartados del bullicio mundanal, a orar, meditar y a hacer penitencia por nuestra salvación y por la conversión del mundo. Amen

lunes 20 de octubre de 2008

El Sufismo o Tasawwuf

Qué es Tasawwuf (Sufismo)?


De una introducción realizada por MOSTAFA AL BADAWI
El Sufismo es el corazón del Islam, su aspecto más profundo y central. Es un método de realización espiritual cuyo soporte doctrinal y ritual es el del Islam. Por lo tanto no puede haber una verdadera comprensión del Islam sin al menos algún grado de comprensión del Sufismo; ni puede haber ninguna comprensión real del Sufismo separadamente del Islam. No es posible comprender Sufismo mas allá de Islam. Un Islam sin Sufismo sería un cuerpo sin un corazón, un cuerpo privado de eso que pulsa dentro suyo y lo llena de vida; mientras que un Sufismo fuera del Islam sería un corazón sin un cuerpo, un órgano privado del sostén material del que depende su propia vida. Exactamente así como el cuerpo y el corazón dependen enteramente uno del otro para sobrevivir, así es la relación mutua entre el Islam y el Sufismo. Esto está claramente demostrado por el hecho de que los más famosos Sufíes han sido típicamente acreditados eruditos ortodoxos, un patrón que se ha mantenido hasta hoy. Los esfuerzos de ciertos orientalistas para poner en duda la procedencia del Sufismo y sus intentos de atribuirle un origen foráneo al Islam son inevitables y sus motivos son obvios. Siendo incapaces o estando mal dispuestos a reconocer la verdad de que los aspectos más profundos de cualquier doctrina deben ser imposibles de aprehender desde afuera, son víctimas del espíritu de nuestros tiempos, que ha llevado a una civilización entera a afanarse bajo la ilusión de que cualquier cosa en absoluto se puede comprender leyendo acerca de ella y sometiéndola a una evaluación ‘racional’, (significando aquí ‘racional’, conformarse a las idiosincrasias y prejuicios de esa misma civilización). Menos obvios, pero también menos excusables, son los motivos de aquellos Musulmanes, que careciendo ellos mismos de toda aptitud espiritual, no pueden soportar verla en otros y proceden así a negarla y combatirla con una vehemencia sorprendente. Los primeros representan un intento por socavar el Islam desde el exterior, y los segundos, su no menos inevitable complemento, el ataque desde el interior. Ambos se sentirían mucho más cómodos con un Islam árido, unidimensional, que no requiriera de sus adherentes más que la comprensión doctrinal más superficial, y una conformidad ritual correspondientemente superficial que no permita espacio alguno para la búsqueda de la pureza interior y la iluminación. Este proceso al final no deja más que una cáscara vacía, una mera forma carente de todo significado. Ninguna de las grandes religiones se ha visto eximida de esos ataques, porque no son otra cosa más que la respuesta inevitable y por lo tanto predecible, de los mundos inferiores a la luz que desciende desde arriba.


La Manifestación de la Divinidad (mazhariat)

Como se sabe, las palabras son símbolo de los objetos, de las realidades y de los sentidos. Los sufíes opinan que el viajero, mediante la atención total y permanente en el significado y realidad de su zekr, se transforma en el mazhariat, o epifanía simbólica del mismo zekr. En otras palabras, la permanencia del zekr origina en el viajero un estado, un atributo, en armonía y reflejo del Atributo divino [del que su zekr es símbolo].
Este es el punto de vista desde el que los sufíes consideran que, en cada Profeta o Amigo de Dios, predomina un Atributo divino, y que cada uno de ellos es la epifanía y el símbolo de un Atributo divino en particular.
Por ejemplo, los sufíes ven en Moisés al símbolo del 'alwiyat (la Trascendencia Divina), porque él habló con Dios directamente sin intermediario. El atribuir este símbolo a Moisés proviene del versículo coránico, en el que Dios dice a Moisés: "No temas porque tú eres sublime" (manifestación de la Trascendencia de Dios). (Qo 20, 68)
Jesucristo es la epifanía o el símbolo de la Profecía de Dios, porque cuando estaba en la cuna dijo: "Dios me ha dado la Escritura y la investidura de Profeta". (Qo 19, 30).
Y Mohammad, es la epifanía de la Unidad y de la Perfección de Dios y, por ello, símbolo del Nombre supremo (esm-e a'zam), Nombre que abarca a todos los demás Nombres divinos. Por ello Mohammad dijo: La primera cosa que Dios creó, es mi luz.
De otra parte, cada profeta es la epifanía de uno de los Atributos divinos y todos los Atributos divinos están contenidos en el Nombre supremo. Y es precisamente esta condición omniabarcante del Nombre supremo lo que le otorga primacía sobre los demás Nombres; de ahí las palabras del Profeta: Yo era profeta cuando Adán estaba todavía entre agua y barro.


Ascetismo y abstinencia en el Sufismo
Para trabajar y atravesar la senda espiritual, el sufí necesita la fuerza necesaria que una alimentación correcta le puede proporcionar. Por ello se ha dicho: "Lo que el sufí come se transforma en cualidades espirituales y luz. Sin embargo, lo que los otros comen satisface sus apetitos y sus pasiones". Sobre este concepto Rumi escribe:
Uno come y se queda más hambriento, más vicioso,mientras que otro come y se convierte todo en luz divina.Uno come y se vuelve más impuro y distanciado,mientras que otro come y se transforma todo en luz de Dios.
Mencionamos lo anterior para aclarar que nuestra senda no se basa en prácticas ascéticas como abstenerse de comer. En nuestra escuela, al discípulo se le instruye para refrenarse de comer cuando está enfermo o dominado por impulsos indeseables. En tal caso, el maestro le ordena abstenerse de comer ciertos alimentos por algún tiempo y, a través de sus enseñanzas interiores, tratar de apaciguar sus impulsos y recobrar el equilibrio interior, para que el discípulo pueda continuar su caminar en esta senda ascendente llena de peligros. Algunos de los investigadores que se han volcado en el estudio de los principios del hinduismo, han pensado que la abstinencia y el ayuno contienen en sí la fuerza necesaria para purificar al individuo. En nuestra opinión, dentro del sufismo dichas prácticas no son suficientes para purificar las pasiones del nafs o ego. Es cierto que la abstinencia y, en general, las prácticas ascéticas, originan en la persona un cierto estado espiritual, y que en este estado, el individuo puede percibir más fácilmente las sutilezas; pero si comparamos el ego con un dragón, al que la falta de alimento ha debilitado, cuando el ayuno se deje a un lado y nuevamente se alimente al dragón abundantemente, éste seguramente se despertará y atacará con más ferocidad que antes. En el sufismo, las enseñanzas de la senda son el medio a través del cual el ego o "yo dominante" es gradualmente purificado para transformarse en el "yo purificado", y adornarse con los Atributos Divinos. Desde este punto de vista, el ascetismo y el abstenerse de los alimentos no juegan ningún papel digno de mención en la inmensa tarea de la transformación del viajero. El sufí, para transformar la concupiscencia en virtud, utiliza dos medios: la pobreza espiritual (Faqr), y la vestidura espiritual (Jerqah).



El esoterismo islamico ( Sheik Abd - Wahid Yahia, Rene Guenon)

De todas las doctrinas Tradicionales, la doctrina islámica es quizás aquella donde está marcada más netamente la distinción de dos partes complementarias la una de la otra, que uno puede designar como el exoterismo y el esoterismo. Son, siguiendo la terminología árabe, es-shariyah, es decir, literalmente la «gran ruta», común a todos, y el-haqîqah, es decir, la «verdad» interior, reservada a una elite, no en virtud de una decisión más o menos arbitraria, sino por la naturaleza misma de las cosas, porque no todos poseen las aptitudes o las «cualificaciones» requeridas para llegar a su conocimiento. Se las compara frecuentemente, para expresar su carácter respectivamente «exterior» e «interior», a la «corteza» y al «núcleo» (el-qishr wa el-lobb), o también a la circunferencia y a su centro. La shariyah comprende todo lo que el lenguaje occidental designaría como propiamente «religioso», y concretamente todo el lado social y legislativo que, en el islam, se integra esencialmente en la religión; se podría decir que la shariyah es ante todo una regla de acción, mientras que la haqîqah es conocimiento puro; pero debe entenderse bien que es este conocimiento el que da a la shariyah misma su sentido superior y profundo y su verdadera razón de ser, de suerte que, si bien todos los que participan en la Tradición no son conscientes de ello, la haqîqah es verdaderamente el principio de la misma, como el centro lo es de la circunferencia.Pero esto no es todo: Puede decirse que el esoterismo comprende no solo la haqîqah, sino también los medios destinados a llegar a ella; y el conjunto de estos medios se llama tarîqah, «vía» o «sendero» que conduce de la shariyah hasta la haqîqah. Si nos representamos la imagen simbólica de la circunferencia, la tarîqah será representada por el radio que va de ésta al centro; y vemos entonces esto: A cada punto de la circunferencia corresponde un radio, y todos los radios, que son también en multitud indefinida, finalizan igualmente en el centro. Puede decirse que estos radios son otros tantos turuq adaptados a los seres que están «situados» en los diferentes puntos de la circunferencia, según la diversidad de sus naturalezas individuales; es por lo que se dice que «las vías hacia Dios son tan numerosas como las almas de los hombres» (et-tu-ruqu ila ‘Llahi Ka-nufûsi bani Adam); así, las «vías» son múltiples, y tanto más diferentes entre ellas cuanto que se las considere más cerca del punto de partida sobre la circunferencia, pero la meta es una, ya que no hay más que un solo centro y una sola verdad. En todo rigor, las diferencias iniciales se desvanecen con la «individualidad» misma (el-inniyah, de ana, «yo»), es decir, cuando son alcanzados los estados superiores del ser y cuando los atributos (çifât) de el-abd, o de la criatura, que no son propiamente más que limitaciones, desaparecen (el-fanâ o la «extinción») para no dejar subsistir más que los de Allah (el-baqâ o la «permanencia»), siendo el ser identificado a éstos en su «personalidad» o en su «esencia» (edh-dhât).El esoterismo, considerado así como comprendiendo a la vez tarîqah y haqîqah, en tanto que medios y fin, es designado en árabe por el término general et-taçawwuf, que uno no puede traducir exactamente más que por «iniciación»; volveremos por lo demás sobre este punto después. Los occidentales han forjado el término «çufismo» para designar especialmente al esoterismo islámico (cuando es que taçawwuf puede aplicarse a toda doctrina esotérica e iniciática, en cualquier forma Tradicional a que la misma pertenezca); pero este término, además de que no es más que una denominación enteramente convencional, presenta un inconveniente bastante enojoso: Es que su terminación evoca así inevitablemente la idea de una doctrina propia a una escuela particular, cuando es que nada hay de tal en realidad, y cuando es que las escuelas no son aquí más que turuq, es decir, en suma, métodos diversos, sin que pueda haber ahí en el fondo ninguna diferencia doctrinal, ya que «la doctrina de la Unidad es única» (et-tawhîdu wâhidun). Por lo que es de la desviación de estas designaciones, las mismas vienen evidentemente del término çûfî; pero, al respecto de éste, hay lugar primeramente a precisar esto: Es que nadie puede decirse jamás çûfî, si ello no es por pura ignorancia, ya que prueba por ahí mismo que no lo es realmente, siendo esta cualidad necesariamente un «secreto» (sirr) entre el verdadero çûfî y Allah; uno puede solamente decirse mutaçcawwuf, término que se aplica a quienquiera que entra en la «vía» iniciática, y ello, a cualquier grado que haya llegado, pero el çûfî, en el verdadero sentido de esta palabra, es solamente aquel que ha alcanzado el grado supremo. Se ha pretendido asignar a la palabra çûfî orígenes muy diversos; pero esa cuestión, bajo el punto de vista en que uno se coloca lo más habitualmente, es sin duda insoluble: Diríamos de muy buena gana que la palabra en cuestión tiene demasiadas etimologías supuestas, y ni más ni menos plausibles las unas que las otras, como para tener alguna verdaderamente; en realidad, es menester ver ahí antes una denominación puramente simbólica, una especie de «cifra», si se quiere, que, como tal, no tiene necesidad de tener una derivación lingüística propiamente hablando; y este caso no es por lo demás único, sino que se los podría encontrar comparables en otras Tradiciones. En cuando a las así dichas etimologías, no son en el fondo más que similitudes fonéticas, que, por lo demás, según las leyes de un cierto simbolismo, corresponden efectivamente a relaciones entre diversas ideas que vienen a agruparse así más o menos accesoriamente alrededor del término en cuestión; pero aquí, siendo dado el carácter de la lengua árabe (carácter que le es por otra parte común con la lengua hebraica), el sentido primero y fundamental debe ser dado por los números; y, de hecho, lo que hay de particularmente sobresaliente, es que por la adición de los valores numéricos de las letras de las que está formada, la palabra çûfî tiene el mismo número que El-Hekmah el-ilahiyah, es decir, «la Sabiduría Divina». El çûfî verdadero es pues el que posee esa Sabiduría, o, en otros términos, es el-ârif bi’ Llah, es decir, «el que conoce por Dios», ya que Él no puede ser conocido más que por Él mismo; y es éste efectivamente el grado supremo y «total» en el conocimiento de la haqîqah[2].De todo lo que precede, podemos extraer algunas consecuencia importantes, y en primer lugar la de que el «çufismo» en punto ninguno es algo «sobreañadido» a la doctrina islámica, algo que hubiera venido a agregarse a la misma a destiempo y desde el exterior, sino que es al contrario una parte esencial de esa doctrina, puesto que, sin él, sería manifiestamente incompleta, e incluso incompleta por lo alto, es decir, en cuando a su principio mismo. La suposición enteramente gratuita de un origen extranjero, griego, persa o hindú, es por lo demás contradicha formalmente por el hecho de que los medios de expresión propios al esoterismo islámico están estrechamente ligados a la constitución misma de la lengua árabe; y si hay incontestablemente similitudes con las doctrinas del mismo orden que existen en otras partes, las mismas se explican de modo muy natural y sin que haya necesidad de recurrir a «préstamos» hipotéticos, pues, siendo una la verdad, todas las doctrinas Tradicionales son necesariamente idénticas en su esencia cualesquiera que sea la diversidad de las formas de que se revistan. Poco importa, por lo demás, en cuanto a esta cuestión de los orígenes que el término çûfî mismo y sus derivados (taçawwuf, mu-taçawwuf) hayan existido en la lengua desde el comienzo, o que no hayan aparecido sino en una época más o menos tardía, lo que es un gran tema de discusión entre los historiadores; ello puede bien haber existido antes que la palabra, sea bajo otra designación, sea incluso sin que se haya hecho sentir la necesidad de darle alguna. En todo caso, y esto debe bastar para zanjar la cuestión para cualquiera que no considere simplemente «lo exterior», la Tradición indica expresamente que el esoterismo, tanto como el exoterismo, procede directamente de la enseñanza misma del Profeta, y, de hecho, toda tarîqah auténtica y regular posee una silsilah o «cadena» de transmisión iniciática que se remonta siempre en definitiva a éste a través de un mayor o menor número de intermediarios. Incluso si, después, algunas turuq han «tomado en préstamo» realmente, y valdría más decir «adaptado», algunos detalles de sus métodos particulares (aunque, aquí todavía, las similitudes pueden también explicarse por la posesión de los mismos conocimientos, concretamente en lo que concierne a la «ciencia del ritmo» en sus diferentes ramas), eso no tiene más que una importancia bien secundaria y en nada afecta a lo esencial. La verdad es que el «çûfîsmo» es árabe como el Corán mismo, en el cual tiene sus principios directos; pero todavía es menester, para encontrarlos, que el Corán sea comprendido e interpretado según los haqaiq que constituyen el sentido profundo del mismo, y no solo por los simples procedimientos lingüísticos, lógicos y teológicos de los ulamâ ez-zâhir (literalmente «sabios de lo exterior») o doctores de la shariyah, cuya competencia no se extiende más que al dominio exotérico.

miércoles 8 de octubre de 2008

Biografia de un gran ser

Helena Blavatsky hacia 1850
Blavatsky era hija del coronel de origen alemán establecido en Rusia Peter von Hahn y Helena de Fadéyev, hija de una familia noble rusa, que trabajó como novelista. Por parte materna, era nieta de la princesa Helena Dolgorukov, botánica y escritora. Después de la prematura muerte de su madre en 1842, Helena creció bajo los cuidados de sus abuelas en Sarátov, donde estaba como gobernador su abuelo. Helena mostró talento como pianista, y según testimonios de algunos contemporáneos suyos, estaba dotada de ciertos poderes psíquicos o sobrenaturales. Desde muy pronto se mostró interesada en el esoterismo, leyendo algunos obras de la biblioteca personal de su bisabuelo que había sido iniciado en la masonería a finales del siglo XVIII.
A los diecisiete años, en
1848 Helena se casó con Nikifor Vasílievich Blavatsky, vicegobernador de la provincia de Ereván, en Armenia, que tenía cuarenta años. Helena aceptó casarse para poder ganar independencia, aunque según ella nunca consumó su unión. Tras tres meses de infeliz matrimonio, ella tomó un caballo y escapó de la casa cruzando las montañas, yendo a la casa de su abuelo en Tiflis.
Según cuenta ella inició una serie de viajes por diversos países, tales como
Egipto, Turquía o Grecia, entre otros. En algunos de estos viajes, estuvo acompañada por Albert Rawson, un explorador naturalista de los Estados Unidos, también interesado en el esoterismo y que era miembro de la masonería.
Ella cuenta que con veinte años, en
1851, estaba con su padre en Londres, y que allí tuvo su primer encuentro con el que sería su maestro, que ella reconoció por sueños y visiones que tuvo durante su infancia. Este maestro sería un iniciado oriental de Rajput, Mahatma M. (o Maestro de Morya), como es conocido entre los teósofos.
Tal como ella cuenta en el mismo año, Blavatsky se embarcó para
Canadá, y más adelante viajó por varias partes de los EE. UU., México, Sudamérica y la India. Su primera tentativa para entrar en el Tíbet falló, volviendo entonces a Inglaterra, pasando de camino por Java.
En
1855 volvió a la India y tuvo suerte en su tentativa de entrar al Tíbet a través de Cachemira y Ladakh. En el Tíbet pasaría por un período del entrenamiento bajo la dirección de su maestro. En 1858, fue a Francia y Alemania, y volvió a Rusia el mismo año, pasando un corto período con su hermana Vera en Pskov. De 1860 hasta 1865 viajó y vivió en el Cáucaso, pasando por experiencias y crisis de tipo sobrenatural. Lo cual posibilitó, según ella, el poder adquirir un completo dominio de sus energías psíquicas. Partió de nuevo de Rusia en 1865, y viajó extensamente por los Balcanes, Grecia, Egipto, Siria e Italia, entre otros lugares.
En 1868 volvió a la India, via Tíbet. En este viaje, Blavatsky se encontró según cuenta, con el maestro, K.H. (o maestro Koot Hoomi) hospedándose en su residencia. Al final de 1870, volvió a
Chipre y Grecia. Tomó un barco, más tarde, hacia Egipto, en el puerto de Perea en Grecia.
La nave donde había embarcado camino de Egipto naufragó cerca de la isla de
Spetsai el 4 de julio de 1871. Tras salvarse, se dirigió a El Cairo y fundó la Sociedad Espírita, donde se propuso inicialmente fomentar los fenómenos espiritistas y mediumnicos, descritos por Allan Kardec poco antes, con el fin de introducir las enseñanzas del ocultismo y para demostrar la naturaleza máyica (es decir, ilusoria, desde una perspectiva teosófica) de tales prácticas. En las cartas escritas a sus familiares, Blavatsky estaba decepcionada con los participantes del grupo, ya que algunos simulaban ser médiums, mientras que otros eran ególatras contumaces. El grupo no duró mucho tiempo y no alcanzó los objetivos iniciales.
Después de varios viajes a través de
Oriente Medio, volvió por un corto período a Odesa, en Ucrania, en julio de 1872. Según Helena, en la primavera de 1873, su maestro le dio instrucciones de proseguir hacia París y, más adelante, a Nueva York.







Fundación de la Sociedad Teosófica y publicaciones

Sede de la Sociedad Teosófica en París
En octubre de
1874 Blavatsky conoció al coronel Henry Olcott, así como a William Quan, un joven abogado irlandés en Nueva York. La fundación de la Sociedad Teosófica se produjo el 7 de septiembre de 1875, con la participación de dieciséis teósofos: Helena Blavatsky, Henry Steel Olcott, William Quan Judge, Charles Sotheram, Dr. Charles E. Simmons, W.L. Alden, G.H. Felt, J. Hyslop, D.E. de Lara. C.C. Massey, E.D. Monachesi, Henry J. Newton, H.M. Stevens, Jonh Storer Cobb, Dr. Britten, y su esposa, sus nombres constan en las actas que elaboró el entonces secretario William Quan Judge.
En septiembre de
1875 Blavatsky publicó su primera gran obra, Isis sin velo, un libro que trata de la historia y del desarrollo de las ciencias ocultas, la naturaleza y el origen de la magia, las raíces del cristianismo, y, según la perspectiva de la autora, los fallos de la teología cristiana, y los errores establecidos en aquel entonces por la ciencia oficial. En este mismo año, a Blavatsky le fue concedida la nacionalidad estadounidense. En 1878, Blavatsky y Henry Olcott trasladaron la sede de la Sociedad Teosófica a la ciudad de Adyar, en la India. Conocieron entonces a Alfred Percy Sinnett, el editor del periódico oficial del Gobierno de la India, "The Pioneer" de Allahabad. Este contacto fue muy importante para Blavatsky y la Sociedad Teosófica.
En octubre de
1879 se inició la publicación del primer número de la revista de teosofía, que fue llamada "The Theosophist" (la cual todavía se publica), siendo Blavatsky la editora responsable. La Sociedad Teosófica creció rápidamente, teniendo como miembros a personas de gran importancia.
En
1880 Blavatsky y Olcott habían pasado algún tiempo en Ceilán (actual Sri Lanka), estadía que generó y aumentó el interés por el sistema ético del budismo esotérico del mahayana. En septiembre de este año, Blavatsky y Olcott habían visitado a Sinnett y su esposa en Simla, India.
El serio interés de Sinnett en las enseñanzas y el trabajo de la sociedad Teosófica fundada por Blavatsky se plasmó en una correspondencia entre Sinnett y Mahatma K.H.. Como fruto de esta correspondencia, Sinnett escribió "El Mundo Oculto" (
1881) y "El budismo esotérico" (1883). Ambos libros ejercieron gran influencia y lograron aumentar el interés por la teosofía en general y por la Sociedad Teosófica en particular. Las respuestas y las comunicaciones enviadas por los Mahatmas a Sinnett están contenidas en una correspondencia que duró de 1880 hasta 1885 y fueron publicadas en 1923 como las "Cartas de los Mahatmas para A.P. Sinnett". Las Cartas originales de los Mahatmas se conservan en el Museo Británico en Londres, y pueden ser vistas con un permiso especial del departamento de manuscritos raros del Museo Británico.
En mayo de
1882 Blavatsky y Olcott habían adquirido una gran propiedad en Madrás, en la India, en el barrio de Adyar, estableciendo oficialmente allí la sede internacional de la Sociedad Teosófica.

Ataques personales contra Blavatsky

Helena Blavatsky y Henry Olcott en 1888, principales fundadores de la Sociedad Teosófica
Alexis y Emma Coulomb, dos miembros del grupo de trabajo de Adyar, acusaron a Blavatsky de fraude. Ésta volvió a Adyar el 21 de diciembre de
1884 para investigar mejor la situación. Ella deseaba procesar a sus correligionarios, pero la dirección de la Sociedad Teosófica se negó. Muy decepcionada, dimitió del cargo de secretaria correspondiente en Adyar, y se marchó a Europa en 1885 para no regresar nunca más a la India.
El ataque de Coulomb, como fue probado más tarde, no tenía bases sólidas. Estuvo basado en cartas falsificadas, supuestamente escritas por Blavatsky, con instrucciones para la organización de fenómenos psíquicos fraudulentos. Una revista de misioneros cristianos en Madrás publicó la mayoría de las cartas.


La Sociedad para la Investigación Psíquica en Londres (London Society for Psychical Research) creó un comité especial para investigar a Madame Blavatsky. En diciembre de 1884, Richard Hodgson, un miembro del comité de aquella sociedad llegó a la India para investigar y para preparar el informe sobre las acusaciones de Coulomb. Basado en el informe Hodgson, el comité, en un informe final de 1885, "acusa a Madame Blavatsky como una de las impostoras más grandes de la historia". Hodgson también acusó a Blavatsky de ser una espía rusa. Este informe fue utilizado durante años como base para atacar a Madame Blavatsky y para intentar probar la inexistencia de los Maestros o Mahatmas.
En
1963, Adlai Waterman (seudónimo de Walter Carrithers, Jr.) en su obra "Obituario del informe de Hodgson sobre Madame Blavatsky", analizó y refutó las acusaciones de Hodgson. Una refutación más reciente puede hallarse en el libro de Vernon Harrison titulado "H.P. Blavatsky y la SPR: Un examen del informe de Hodgson de 1885".
Este ataque afectó gravemente a la salud de Blavatsky, que partió de la India para Europa en agosto de 1885. En
Wurzburg (Alemania), comenzó a escribir La Doctrina Secreta, que fue su obra maestra. En mayo de 1887, aceptando la invitación de teósofos de Inglaterra, se trasladó a Londres.

Trabajo, dedicación y controversias
Annie Wood Besant (1847 - 1933), discípula favorita y sucesora de Blavatsky presidiendo la Sociedad Teosófica.
Según los testigos de la época, Blavatsky trabajó incesantemente en sus proyectos, con su salud seriamente resentida. El volumen de su trabajo se puede considerar en la obra "La Doctrina Secreta". En esta incluye 2.000 citas, con indicaciones exactas de páginas y de autores, relacionando los libros que no habría podido leer, por lo menos directamente. Otro ejemplo de su trabajo y dedicación extensos es el libro Isis sin velo, con más de 1.300 páginas.
Según el crítico británico Guillermo Emmett Coleman, para escribir Isis sin velo, Blavatsky necesitaría haber estudiado 1.400
libros, lo cuál sería imposible porque viajó constantemente con una pequeña cantidad de libros en su biblioteca personal. Por otra parte, si Blavatsky había leído todos los libros (muchos disponibles solamente en algunos museos o bibliotecas distantes) de los cuales cita fragmentos literales in extenso, durante sus libros, le habría llevado varias vidas para concluir la lectura de todos ellos.
Madame Blavatsky explicó que escribió tanto Isis sin velo como La Doctrina Secreta con la ayuda de los Mahatmas, y que algunas veces le transfirieron sus conciencias a su cuerpo físico, en un proceso llamado "tulku". Blavatsky afirmaba que tal proceso no era mediúmnico, porque los
mahatmas no eran espíritus de muertos, sino seres humanos verdaderos en cuerpos físicos. Según ella, algunas descripciones y citas le fueron mostradas por ellos a través de la luz astral; otras veces, mientras dormía. Según su versión, páginas enteras fueron precipitadas en su propia letra, o las cartas de los maestros se materializaban en el papel. Estas afirmaciones contribuirían fuertemente al hecho de que Blavatsky fuera tomada como impostora.
Por otra parte, sus críticos la acusan de racismo, particularmente cuando Blavatsky menciona a algunos grupos étnicos como los aborígenes australianos por ejemplo, como pertenecientes a una raza inferior, puesto que los identifica como "un cruce atlanto-lemuriano". Con respecto a los
semitas, particularmente los árabes, dijo que eran "espiritualmente degenerados".


Sucesión y testamento
Helena Blavatsky falleció en Londres, en
1891. Su cuerpo fue cremado y un tercio de sus cenizas quedaron en Europa, un tercio en los Estados Unidos, llevadas por William Quan Judge y el tercio restante se encuentra en la sede internacional de la Sociedad Teosófica, depositadas dentro de una estatua hecha en su memoria. Después de su muerte y la de Henry Steel Olcott, la dirección de la Sociedad Teosófica fue entregada a la discípula preferida de Blavatsky, Annie Besant, y a William Quan.
En su última voluntad, Blavatsky pide a los teósofos que celebren la fecha de su muerte como el día del Loto Blanco. Atendiendo a su deseo, desde 1892, en esta fecha se reúnen los miembros de la Sociedad Teosófica alrededor del mundo en homenaje a ella.
En España, Blavatsky tuvo un discípulo y seguidor infatigable en
Mario Roso de Luna, el Mago de Logrosán, "teósofo y ateneísta".

Blavatsky fue influenciada por los siguientes escritores:
William Blake
Edward Bulwer Lytton
Helena de Fadéyev




LA BENDICION QUE SON NUESTROS PROBLEMAS

Los problemas son grandes cosas que marcan a las personas están los problemas materiales, físicos y personales, pero todos son uno solo, son miedo.

y que mas bendición que un problema que tengamos a diario ¿porque esperar otra vida para pasar por esa situación, o ese problema?

Antes que todo, ¿Qué es un problema?


"En religión, un problema puede una aparente contradicción entre dos dogmas, como ocurre en el problema del mal (un dios omnibenevolente, omnisciente y todopoderoso que permite la existencia de maldad y sufrimiento) y el problema del infierno (el mismo dios, que permite que algunos sean torturados eternamente en el infierno).


En filosofía se refiere a algo inquietante que perturba la paz de quien lo tiene.


En investigación científica se habla de problema en el sentido cognitivo. "


En lo personal un problema es todo lo que sucede imprevistamente o no esta en lo planificado.

En conclusión problema es simplemente todo lo que sucede en un momento inesperado, lo que no esta planificado y lo que en la mayoría de los casos se genera por no tomar en cuenta o tener conciencia de todas las cosas o algo en especifico.


Los problemas se crean a causa de nosotros mismos, porque nosotros los clasificamos como problema, démonos cuenta LO CLASIFICAMOS, si clasificáramos todas las cosas como buenas o positivas no tendríamos problemas así de simple, allí entra la conciencia y compresión de lo que nos sucede a cada minuto, en cada día, en lo largo de nuestra vida.


Entonces constantemente nos influenciamos, nos dejamos llevar por lo que clasificamos como problemas, nos agobia, nos lastima, gasta nuestras energías, tiempo, sin darnos cuenta nos persiguen hasta llegar a 2 puntos, 1 al que aceptamos el problemas y lo solucionamos o 2 nos marca toda la vida y huimos hasta caer en lo mas bajo y comprenderlo y aceptarlo.


Eso nos sucede todos los días a todos los seres y es algo tan natural porque simplemente nos defendemos y protegemos de todo lo que creemos que nos daña o lastimaría la vida.
Y porque si tomamos los problemas como algo que nos acorta la vida o nos lastima y no todas las cosas materiales que existen que nos dañan el cuerpo, que creen enfermedades, dolores y si nos matan.


Acaso de Jesús no se dijo:


¡Oh, Divino Redentor, con qué ímpetu abrazaste la cruz, que desde tanto tiempo habías deseado! Pesa sobre tus espaldas llagadas, pero es sostenida por un corazón lleno de amor.
Los grandes santos entendieron tan profundamente el valor salvífico de la cruz que exclamaban: «O padecer o morir». Concédenos acoger al menos tu invitación a llevar la cruz detrás de ti.


Abrasemos nuestros problemas como esa cruz que debemos cargar, aceptemos los problemas, llevemos los problemas con nosotros y no lo veamos como problemas.


ACEPTEMOS LOS PROBLEMAS…


TAN SIMPLE COMO ESO, LOS PROBLEMAS SON UNA BENDICION…


Los problemas es lo mejor que nos puede suceder en la vida, en cada día, en cada momento, démonos cuenta que gracias a ellos mejoramos como personas, nos damos cuenta de nuestros errores, cambiamos nuestra personalidad, nuestro ser, simplemente nos desenvolvemos porque vamos aceptando la vida y la vamos viviendo.
NO HUIMOS DE LA VIDA, LA VIVIMOS, NO HUIMOS DE LOS PROBLEMAS, LOS VIVIMOS!
Entonces que mejor cosa que nos puede suceder a diario que un problema, yo personalmente me siento agradecido en la vida por darme esta gran enseñanza, por demostrarme lo fantástica que es la vida con los problemas que tenemos.
La vida nunca nos dará mas problemas o mas carga de la que podemos llevar, todo es a su justa medida, entonces porque no aceptar todo lo negativo, abrazarlo, quererlo, sentirlo, sufrirlo, comprenderlo y así ya no es un problema si no que es una enseñanza de vida, es vida.


CADA MAÑANA AL SALIR A TRABAJAR, AL SALIR A APRENDER, SEAMOS CONCIENTES Y ACEPTEMOS LOS PROBLEMAS, RECIBAMOSLO COMO LA BENDICION QUE ES.


Te doy las Gracias divina madre por cada problema en mi vida, gracias por darme la oportunidad de vivirlo en esta vida, por darme el placer de aceptar el problema y encerrar ese ego agobiante, que constantemente me ciega la luz que nos brindas cada día.


Espero querido lector que allá reflexionado sobre lo que son los problemas en realidad, que nosotros somos lo que decidimos que es un problema porque y como solucionarlo y que es lo mejor que nos sucede diariamente porque es la oportunidad de aprender algo nuevo y mejorarnos día a día, solo reflexionemos cada situación que se presenta a cada momento y busquemos la vuelta para que ese problema sea resuelto y sea la bendición divina que es, no que nos encierre y cree un dolor en el alma, porque ese dolor lo creamos al decidir que el problema no tiene solución, pues todo tiene solución y la mayor solución es no ver las cosas como problemas si no como bendiciones.


lunes 6 de octubre de 2008

VIVIR EN EL SILENCIO

Este es un escrito que realice un día espero les guste simplemente me encanta estar en el silencio porque es donde vivo y me cubro de este mundo de apegos y deseos.

Mi vida cambia cada día! mi mente cambia cada momento, en solo segundos pensamos miles de cosas que nos llevan a decisiones, comprensiones y deseos!

Cada minutos vivimos las decisiones que elegimos, planificamos lo que vivimos! pero la pregunta es en realidad vivimos?

Porque vivir no es solo tener un cuerpo, vivir no es solo estar en este plano un día mas, no es solo tener una necesidad! QUE ES VIVIR ENTONCES? ...

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Eso es vivir el silencio dentro de usted! el silencio en su conciencia! tome en cuenta! observe de nuevo lo que es vivir! ...

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Sentirse lleno! sentirse, sentir el silencio, sentir la esencia divina que hay en usted, que hay en nuestro ser.

Escuchar el silencio, callar y escuchar, oír cada pensamiento, cada onda de vibración en el aire, cada sonido que realiza el cuerpo, escuchar esa orquesta que hay dentro de usted.

Entonces ya se siente y se escucha! ahora observe! observe el silencio, como lo recorre, vea el silencio en su interior y su exterior! véase en el silencio! sienta y escuche lo que observa! deténgase en cada mirada, aprecie el silencio que entrega cada momento, cada objeto, cada ser...

Felicidades usted vivió, por que vivió? porque estuvo lo mas unido con lo divino! lo escucho lo sintió lo observo, simplemente LO VIVIO! y lo comprendió.

Así que siga viviendo, viva cada vez que pueda! Aproveche de darse el placer de ser libre en su interior! de recorrer ese mundo, su mundo, esa vida, su vida!

No se deje llevar por algo que no es vida! por un momento que rompe el silencio! sin darnos cuentas nos dejamos llevar por pensamientos y deseos inconscientes!
Innecesarios que nos van quitando la vida poco a poco!

Nos crean dolor, nos crean sufrimientos, nos crean problemas! y quien nos crea todo eso? nosotros mismo! entonces NOS CREAMOS dolor, sufrimientos y problemas sin necesidad, si vivir es tan simple porque negarnos la vida? controlemos esos pensamientos, deseos, comprendamos, seamos seres de conciencia de razón, seres de vida! y démonos cuenta que este ser que somos quiere vivir, no estar encerrado, no es solo alimentarlo y complacerlo en cosas que poco a poco por no ser conciente lo van destruyendo.

Solo vivamos el silencio! vivamos esa renuncia a lo que llamamos vida! solo viviendo el silencio tocamos eso que anhelamos vivir, como el amor, la felicidad, la conciencia espiritual que esta dentro de nosotros pero que a veces no escuchamos!

Así que lo felicito por hacer silencio y escuchar su conciencia, por reflexionar y por vivir este momento conmigo!

EL EJEMPLO DEL ARBOL :)

La forma de vida que más admiro es el árbol! en su silencio, en su renuncia diaria! el se va desarrollando, se va desenvolviendo poco a poco y así como el vive; en el viven, el da vida a vidas! el escucha, acompaña, produce, el se alimenta de la luz de lo divino! el es silencio! simplemente vive.

Así que seamos un árbol cada día y vivamos, demos vida y seamos un ser de luz! solo vivir con el silencio!

domingo 5 de octubre de 2008

Grandes Maestros Espirituales


El Linaje de los Maestros de Kriya Yoga
A través de la historia de la creación, las divinas enseñanzas de Kriya Yoga fueron recuperadas y perdidas innumerables veces, en concordancia con los diferentes ciclos de la conciencia humana.

La reincorporación contemporánea del Kriya Yoga empezó en 1861 en la cueva de una aislada montaña al norte de la India, y transmitida desde entonces a través de un linaje de maestros realizados.




Mahavatar Babaji Maharaj


Este Kalpayogi ("Yogui Supremo") es una gran reencarnación de Dios, considerado inmortal. Viaja en el plano astral y proyecta una forma humana a voluntad para aparecerse a unos pocos discípulos altamente realizados. Nuestro Gurudev Baba Hariharananda pasó cerca de once años en silencio, aislado en el Karar ashram en Puri antes de obtener la visión sagrada, darshan, y bendiciones, ashirbad de Babaji. Babaji guía a toda la humanidad desde la distancia y muy raramente se le observa en forma humana. Llegó a Lahiri Mahasaya para reintroducir la antigua ciencia yóguica perdida, y le dio el nombre de “Kriya Yoga” para este periodo. El único discípulo directo de Babaji, reconocido como autentico, es Lahiri Mahasaya.






Shri Shyamacharan Lahiri Mahasaya (1828-1895)



Conocido como un Yogavatar ("Encarnación del Yoga"), Lahiri Mahasaya fue un supervisor, casado con hijos, que trabajaba para el departamento de construcción de la Compañía del Ferrocarril en Varanasi. Un día en 1861, su oficina le envió “por error” (de hecho una transferencia traida por el poder místico del propio Babaji) a las montañas Ranikhet, donde Babaji se le apareció, le inició en el Kriya Yoga, y le dio la misión de diseminarla por el mundo. Eligió a Lahiri Mahasaya en parte para demostrar que los humildes grihastas (miembros del hogar) pueden obtener el nivel más alto de realización y no está confinado sólo a los sannyasins (monjes y hermitaños). De hecho cuando unos años más tarde el gran Swami Trailanga, el errante monje desnudo, escuchó que Lahiri Mahasaya estaba en camino para presentarle sus respetos, inmediatamente saltó de alegría y le abrazó. Después que Lahiri Baba se fue, uno de los discípulos del swami preguntó al santo por qué él, un sannyasin supremo, mostró tanto respeto a un simple padre de familia, Swami Trailanga replicó: “¡Ha alcanzado el estado yóguico mientras permaneció como padre de familia, por el contrario yo tuve que abandonar inclusive hasta mis taparrabos!" Lahiri Baba es concocido hoy día como “El Padre del Kriya Yoga”, ya que inició y guió a miles de devotos mientras permanecía en su familia y su trabajo.


Swami Shriyukteshwar Giri (1855-1936)

Este gran Jñanavatar ("Encarnación del Conocimiento") fui originalmente un hombre de familia llamado Priyanath Karar, renunció al mundo y llegó a ser conocido como Swami Shriyukteshwarji. Era uno de los más avanzados discípulos de Lahiri Mahasaya, y enormemente versado en astronomía, astrología y matemáticas. También obtuvo el estado más alto de realización, nirvikalpa samadhi (estado sin aliento ni pulso). Escribió comentarios del Bhagavad Gita y por mandato del propio Babaji, un libro iluminador exponiendo la similitud entre las enseñanazas hindúes y cristianas (LaCiencia Sagrada). Fundó un ashram en Serampore, en los suburbios de Calcuta, y más tarde el ashram Karar en Puri, en el estado de Orisa, donde inició y guió a miles de discípulos.

Entre los múltiples discípulos directos de Swami Shriyukteshwar están: Paramahamsa Yogananda, Swami Satyananda Giri, Swami Narayan Giri (conocido como Prabhuji), Acharya Motilal Mukherjee, Acharya Bijoy Kumar Chatterjee, y Paramahamsa Hariharananda.




Bhupendranath Sanyal Mahasaya era uno de los discípulos más joven de Lahiri Baba, que recibio la iniciación a la edad de quince años y nombrado como yogacharya a la edad de dieciocho. Como hombre de familia, muy avanzado en la espiritualidad, fundó un ashram llamado Gurudham en Puri, Orissa, y otro llamado Mandar en Bhagalpur, Bihar. Autor de muchos libros, sus escritos son piedras preciosas de espiritualidad. El es mas famoso por su profundo conocimiento del Bhagavad Gita acerca del cual escribió una interpretación metafórica a la luz del Kriya Yoga, en tres volumenes. Paramahamsa Hariharananda recibió de él las iniciaciones en el 4to, 5to y (final) 6to kriya en Puri.
Entre los múltiples discípulos directos de Bhupendranath Sanyal están: Acharya Nikhil Dey, Acharya Sailendranath Mukherjee, Acharya Jwala Prasad Tiwari, Acharya Sunil Kumar Ghosh, y Paramahamsa Hariharananda.




Paramahamsa Yogananda (1893 - 1952)


Paramahamsa Yogananda fue el pionero del Kriya Yoga en el oeste. Conocido inicialmente como Mukunda Lal Gosh, fue entrenado por Swami Shriyukteshwar desde 1909 hasta 1920, antes de recibir el divino mandato de Babaji Maharaj para viajar al oeste y expandir el mensaje del Kriya Yoga alrededor del mundo. Estableció su centro en California y fundó la "Self-Realization Fellowship".Él regresó a su amada India recién en 1935 para reencontrarse con su guru Shriyukteshwarji poco antes de su fallecimiento. Él volvió al oeste en 1936 donde permaneció hasta su mahasamadhi en 1952, compartiendo las enseñanzas del Kriya yoga con millones de gente por todo el mundo, a través de sus conferencias, cursos por correspondencia,libros, e iniciaciones. Su Autobiografía de un Yogui es una de las obras clásicas espirituales más reconocida del mundo.
Entre los múltiples discípulos directos de Paramahamsa Yogananda están:
Swami Atmananda Giri, Swami Vidyananda Giri, Yogacharya J. Lynn (conocido como Rajarshi Janakananda), Sister Faye Wright (conocida como Daya Mata), Roy Eugene Davis, Yogacharya Donald Walters (conocido como Swami Kriyananda), Hna. Gyanamata, Yogacharya Oliver Black, Yogacharya Bob Raymer, y Paramahamsa Hariharananda.
Swami Satyananda Giri (1896-1971)
El joven Manmohán Mazumdar fue un amigo de la infancia de Paramahamsa Yogananda, y fue conocido más tarde como Swami Satyananda. Era altamente educado (B.S. honores en filosofía) y espiritualmente un avanzado monje de Shriyukteshwarji. Fue director de la escuela Ranchi y más tarde fungió como sadhu sabhapati (presidente) del ashram Karar fundado por Shriyukteshwar, y permaneció así hasta que abandonó su forma física en 1971. Estableció una organización llamada Sevayatan (Misión Satsanga) en Jharagram en el Medinipur distrito de Bengala, y cuidó de la mejoría social y espiritual de la población local, especialmente los pobres y los campesinos. Se le recordará siempre como un alma sencilla, noble y amante de la más alta realización. Nombró a Paramahamsa Hariharananda como presidente del ashram Karar después de su muerte.Entre los múltiples discípulos directos de Swami Satyananda están: Swami Dhirananda Giri, Swami Niranjanananda Giri, Swami Jagadananda Giri, Swami Sudhananda Giri y Paramahamsa Hariharananda.





El ultimo del linaje de esta era es el Karunavatar ("Encarnación de la Compasión"). Desde una edad temprana fue llamado a la vida espiritual, mostró un talento intelectual extraordinario. Por ejemplo, a la edad de cuatro años y medio memorizó todos los mantras del Puja, después de haberlos oido de su padre sólo unas cuantas veces. Tomó el voto del celibato a la edad de once. Cuando cumplió los veinticuatro conoció a Shriyukteshwar y fue iniciado en el Kriya Yoga. Tenía el corazón de Buddha, la determinación de Moisés, la compasión de Jesús, la mente penetrante de Shankara… y por encima de todo él fue Hariharananda. El memorizó y comprendió todas las mayores escrituras, incluidos los Vedas, los Upanishads, La Sagrada Biblia, el Korán y el Torah. Paramahamsa Hariharananda fué un yogui singular. Obtuvo el estado yóguico más elevado, sin pulso y sin aliento, también conocido como nirvikalpa samadhi. Fué observado en ese estado por doctores en medicina. Paramahamsa Hariharananda estuvo completamente libre de cualquier dogma religioso o credo sectario. Su perspectiva estuvo reflejada en su planteamiento científico de la enseñanza del Kriya Yoga. Toda su vida estuvo orientada y enfocada en la enseñanza espiritual. Conocerle y recibir su bendición fue una oportunidad apreciada y recordada por mucho tiempo.



Santiago Bovisio




Santiago Bovisio fundó Cafh, un camino de desenvolvimiento spiritual, el 3 de Marzo de 1937 en Buenos Aires, Argentina.Aquéllos que aún están vivos y recuerdan los primeros días de Cafh, expresan un profundo sentido de gratitud y amor por Don Santiago, quien les dio tanto: el amor y la simplicidad de su presencia, sus profundas enseñanzas espirituales, la Mística del Corazón y un método de vida que le permite a uno desenvolver permanentemente un amor, una presencia y una participación cada vez mayor con toda la humanidad.Don Santiago nació en Bérgamo, Italia, el 29 de Septiembre de 1903. Su escolaridad formal fue en Vigevano, una pequeña ciudad en ese entonces, como así también en un monasterio Pasionista en Turín. Posteriormente, Don Santiago participó, como estudiante, en una Orden esotérica en Venecia. Todos los miembros de esa Orden, dijo él más tarde, desaparecieron en la devastación de la Segunda Guerra Mundial.

Sus estudios le dieron una profunda comprensión de la tradición ascético-mística Judeo-Cristiana y a través de ellos percibió la necesidad de una transformación espiritual universal de la conciencia. Luego de su formación, miembros de la Orden le sugirieron que fuera a América para fundar allí una nueva obra espiritual. Llegó a Buenos Aires en Enero de 1926. Tenía solamente 22 años de edad.


Un día, en la década del cuarenta, en un retiro espiritual en el campo, en Argentina, un estudiante le pidió a Santiago Bovisio que explicara la diferencia entre Cafh y otros caminos espirituales. Don Santiago dibujó un círculo con su dedo en el piso de tierra. “Este círculo es el ‘Yo’; todo fuera de él es la totalidad de la realidad”.Luego con el dedo borró el círculo y dijo:“Ésta es la vía hacia la Unión en algunos caminos, tal como el Budismo”.Con el dedo dibujó otro círculo, y comenzó a expandirlo como una espiral, más y más amplio, diciendo:“Ésta es la vía hacia la Unión en Cafh, expandiendo el “Yo”, incluyendo más y más de la realidad hasta que abrazamos el Infinito.”










Grandes libros de conocimientos espirituales!

  • Afirmaciones cientificas para la curacion, teoria y practica de la concentracion Paramahansa Yoganada por self-realization
  • Astrología Esotérica Alice Bailey
  • Aura. Los extraordinarios atributos. Bernardo Wikinski)
  • Autobiografia de un yogui Paramahansa Yoganada por self-realization
  • Ciencia Hindú Yogui de la respiración Yogi Ramacharaka
  • Conversaciones Esotericas por Vicente Beltrán Anglada
  • Cosmología Pleyadiana Bárbara Hand Clow
  • Cuerpos superiores Kwan Yin
  • Curación con Color Helen Graham
  • Cómo ver y leer el aura Ted Andrews
  • De la mística y los estados de conciencia Por Jorge Waxemberg
  • Discursos del "YO SOY" para los Hombres del Minuto Saint Germain
  • El arte de vivir la Relación Por Jorge Waxemberg
  • El Bagavad Ghita
  • El Coran, libro sagrado del islam
  • El código secreto de La Biblia MICHAEL DROSNIN
  • El despertar del Hombre Samael A.W.
  • El gran libro del aura joe. h slate
  • El librito Azul Conny Mendez
  • El libro de la llama violeta Saint Germain
  • El viaje de la iluminacion, como percibir a dios en la vida diaria Paramahansa Yoganada por self-realization
  • Estructuracion devicas de las formas por Vicente Beltrán Anglada
  • Formas de vida después de la muerte Annie Besant
  • Hacia mi mágica presencia Saint Germain
  • Hatha Yoga Sri Swami Sivananda
  • Iniciación Humana y Solar Alice Bailey
  • Isis sin velo 1,2,3,4 H. Petrovna Blavatski
  • Karma Annie Besant
  • Kirlian El Diagnostico Preventivo De Su Salud Norma Tagle
  • Kundalini Yoga Sri Swami Sivananda
  • La ascética de la renuncia Por Jorge Waxemberg
  • La curación esotérica Alice Bailey
  • La Doctrina secreta de Helena Petrovna Blavatsky sus 6 tomos
  • La jerarquia, los angeles solares y la humanidad por Vicente Beltrán Anglada
  • La sabiduría antigua Annie Besant
  • La vida después de la muerte Yogi Ramacharaka
  • Las 7 Leyes Espirituales del Exito CHOPRA
  • Las enseñanzas de Sri Ramana Maharshi (A. Osborne).- Ed Kier
  • Las Fuerzas Ocultas de la Naturaleza por Vicente Beltrán Anglada
  • Libro Negro de la Francmasonería (Serge Raynaud de la Ferriere)
  • Los Angeles en la vida social Humana por Vicente Beltrán Anglada
  • Los Misterios del Yoga por Vicente Beltrán Anglada
  • Los principios del iniciado Kwan Yin
  • Los problemas de la Humanidad Alice Bailey
  • Luz, Poder Y Sabiduria Sri Swami Sivananda
  • Magia Blanca por Vicente Beltrán Anglada
  • Meditaciones Metafisicas por self-realization
  • Metafísica 4 en 1 por Conny Mendez
  • Metafísica para la Vida Diaria Saint Germain
  • Pláticas con Ramana Maharshi vols 1, 2, 3
  • Psicología Chakras y 4ta. dimensión Samael A.W.
  • Que es la meditación Osho
  • Ramana Maharshi (1879-1950) ((D. Godman)
  • Reflexiones sobre la no violencia Gandhi
  • Reflexiones sobre la verdad Gandhi
  • Siddharta Hesse, Hermann
  • Sistema hindu yogui de la cura por el agua por Yogi Ramacharaka
  • Telepatía y el vehículo etérico Alice Bailey
  • Vida y Obra del Señor Santiago Bovisio Por Fabiana Mastrangelo
  • Vivir concientemente Por Jorge Waxemberg
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